Leonardo da Vinci Aforismos
(Saburía y proverbios)
Anatomía óptica
273.- Y tú que juzgas preferible ver hacer la anatomía a observar
tales dibujos, tendrías razón si fuera posible contemplar todas las cosas que
en ellos aparecen, reunidas en una sola figura; en la cual, a pesar de todo su
ingenio, apenas llegarías a tener visualmente la noción de unas pocas venas
(arterias); mientras que yo, para lograr un verdadero y pleno conocimiento de
dichas cosas, he disecado más de diez mil cuerpos humanos, destruyendo todas
las otras partes, reduciendo a pequeñísimas partículas toda la carne que
rodeaba las venas, y evitando derrames de sangre, salvo la que, en cantidad
inapreciable, salía de las venas capilares. Como un solo cuerpo no dura el
tiempo necesario, tenía que proceder sucesivamente sobre tantos cuantos se
precisaban para completar el conocimiento, y repitiendo la operación dos veces
para comprobar las diferencias.
274.- Aunque sientas amor por estos estudios, el estómago te impedirá
realizarlos; o tendrás miedo de pasar horas de la noche en compañía de
cadáveres descuartizados de espantoso aspecto, o ignorarás el arte de dibujar
bien, indispensable para la representación de las cosas.
275.- Y si posees este arte, no sabrás quizá la perspectiva, o no
serás capaz de ordenar las explicaciones geométricas y los cálculos de las
fuerzas y acciones de los músculos, o carecerás de paciente diligencia.
276.- Si yo he tenido todas esas cosas o no, los ciento veinte libros
que he compuesto lo dirán. No han obstaculizado mi propósito ni la avaricia ni
la negligencia, pero sí el tiempo solamente. Vale.
277-Así, pues, con doce figuras completas se te mostrará la
Cosmografía del mundo menor (el hombre, microcosmos), en el mismo orden seguido
por Tolomeo en su Cosmografía. Dividiré después el cuerpo en miembros, como él
divide el todo en provincias. Diré luego el oficio de cada parte, poniendo
delante de tus ojos la explicación de toda la figura y fuerza del hombre y los
movimientos locales de sus partes.
278.- Y quiera Nuestro Creador que yo pueda mostrar la naturaleza de
los hombres y sus costumbres, como describo su figura.
279.- El corazón es el más potente de los músculos... Yo he descrito la
situación de los músculos que descienden de la base a la punta del corazón, y
la situación de los músculos que parten de la punta del corazón y van a su
base.
280.- Las orejas del corazón son las puertas que reciben la sangre que
se escapa del ventrículo, desde el principio hasta el final de la contracción;
porque si esa sangre no se escapara en parte, el corazón no podría contraerse.
281.- La sangre de los animales se mueve siempre, partiendo del lago
del corazón y elevándose hasta el vértice de la cabeza.
282.- Tú harás un estudio de las patas de cada animal para mostrar en
qué difieren; así, las del oso tienen los ligamentos de los tendones digitales
reunidos sobre el empeine.
283.- Deberás mostrar las diferencias que hay entre el hombre y el
caballo y otros animales; empezarás por los músculos que nacen sin tendones y,
se terminan sobre los huesos, luego hablarás de los que están munidos de
tendones en cada extremidad o en una sola.
284.- ¡Oh, admirable y estupenda necesidad, tú obligas con tu ley a todos
los efectos a participar, por el más corto camino, de sus causas! ¡He ahí los
verdaderos milagros!
285.- Escribe en tu ANATOMÍA cómo en tan pequeño, espacio la imagen
que se forma en el ojo puede renacer y recomponerse en su dilatación.
286.- La pupila del ojo cambia tantas veces de tamaño cuantas son las
variedades de claridad u oscuridad de los objetos que se le ponen delante.
287.- En este caso, la
naturaleza ha velado en defensa de la facultad visual; cuando la ofende una luz
excesiva, restringiendo la pupila del ojo; y agrandándola, al contrario, cuando
la oscuridad de diversos grados la molesta, como se haría con la abertura de
una bolsa. Y la naturaleza procede como el que, recibiendo demasiada luz en su
habitación, cierra a medías su ventana, más o menos, según la necesidad; y la
abre completamente cuando llega la noche, para poder ver mejor dentro de su
cuarto. Y usa aquí la naturaleza de una continua adaptación de la pupila, la
proporción de claridad u oscuridad que penetra en el ojo.
288.- La pupila del ojo, en pleno aire, cambia de dimensión a cada
grado del movimiento solar, y con las variedades de la pupila se produce una
variación en la penetración visual del mismo objeto, aunque la comparación de
los objetos que nos rodea nos impida frecuentemente descubrir esos cambios en
el objeto que miramos.
289.- Así como un cuerpo que se mueve con lentitud en sentido
contrario a su tendencia natural se vuelve después en tanto más empuje,
mientras que aquel que retorna tras frecuentes pero breves recorridos adquiere
poco empuje en cada intervalo, así también el estudio de una misma materia,
hecho con largos intervalos de tiempo, permite al juicio hacerse más perfecto y
más capaz de reconocer los errores. Lo mismo hace el ojo del pintor para
criticar su obra.
290.- Todo cuerpo que se mueve con rapidez parece teñir de su propio
color su trayectoria. El relámpago que rompe las nubes sombrías, se asemeja en
la rapidez de su curso a una culebra luminosa. Imprimid a un tizón un
movimiento circular, y aparecerá un círculo de fuego. Este fenómeno resulta de
que la impresión es más rápida que el juicio. Cuando pasamos de la claridad a
la sombra, ésta nos parece más oscura, hasta tanto que el ojo haya perdido la
impresión de la claridad.
291.- Observad la luz y admirad su belleza. Cerrad los ojos y mirad:
lo que habéis visto ya no existe, y lo que veréis no existe todavía. ¿Quién lo
rehace, si quién lo hace está en perpetuo movimiento?
292.- El ojo no podría enviar en un mes su potencia visual a la altura
del Sol.
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