La Transgenia, ¿un delito contra la Humanidad?

 

La Transgenia, ¿un delito contra la Humanidad?

 

UNO

 

1.-La solución de todo problema depende de un factor básico: el conocimiento de la naturaleza del problema.

 

Se observa en el problema de la lucha de los productores transgénicos contra la alimentación del ser humano por la Naturaleza y su sustitución por una alimentación modificada genéticamente por la Ciencia, se observa, digo, una ignorancia tremenda a nivel de calle, cuyo origen es la ruptura de cualquier comunicación entre Ciencia y Sociedad.

Este silencio se comprende una vez que localizamos la transformación de la clase científica en un sector obrero sujeto a salario o a subvención, deviniendo un apéndice instrumental del Poder y del Capital, del Estado y del Empresario. Este amo, este patrón, este jefe, como sucede en cualquier relación empresario-trabajador, es el que tiene la llave que cierra y abre el candado que observamos en la boca de la clase científica. Obediente a su patrón, sea el Estado o el Capital, el científico no tiene nada que decir sobre la realidad, primero porque él es el Modificador de la Realidad, y segundo porque así lo exige su contrato. Y cuando habla lo hace firmando el papel que se le pone delante, poniendo, como las prostitutas su cuerpo a cambio de dinero, ellos su lengua a cambio del mismo objeto.

¿Cómo se atreverá, por ejemplo, la clase científica a hablar de la ultracuantificación de la ecosfera, en el origen del rebrote de las enfermedades ya vencidas y la epidemia de ceguera que sufre en la actualidad la humanidad, cuando ha sido la Ciencia la que ha liberado entre 500 y 600 megatones, los reconocidos, contra los elementos de la Naturaleza?

¿Es que acaso el criminal confiesa su crimen por las buenas?

¿O permitirá que su cómplice largue el delito a boca llena?

Primero por verguenza propia la Ciencia tiene que guardar su lengua en el infierno de su boca, y segundo porque el patrón al que sirve se asegura que el fuego que le quema dentro se quede bien dentro del cuerpo de su obrero.

¿Habeis escuchado jamás debate científico alguno sobre el efecto de esos 500-600 megatones reventados contra la Ecosfera?

 

2.-El conocimiento de la naturaleza de un problema, como la resolución de un crimen depende del descubrimiento de la causa insuperable e invencible conductora y promotora del delito, depende de la descripción de los distintos factores componente de su sistema.

 

En el caso que nos ocupa, la Transgenia, dos son los factores y una la igualdad.

La Ciencia y el Capital componen los dos factores y la Igualdad es la incógnita, que, si ésta no supone delito peligro contra la salud, la ecuación se resuelve en la legalidad, y de ser maligna para la salud implica la existencia de un delito contra la Humanidad, cuyos actores y protagonistas serían, en abstracto, la Ciencia y el Capital, y ya en concreto: las empresas globales y los laboratorios especializados en la Modificación Genética de Organismos Vivientes.

 Habreis observado que el debate iniciado sobre la naturaleza maligna o benigna de la Transgenia ha sido inmediatamente callado por el consorcio formado por la Ciencia, Capital y Poder. La Ciencia porque es el cerebro, el Capital porque pone el bolsillo, y la Politica porque pasa el plato, este consorcio, Riquezas, Ciencia y Poder, teniendo a su servicio los Media y los Estados no han tardado en reducir al silencio la oposición antitransgenia, que si persiste en organizaciones localizables se le ha quitado todo el poder necesario para hacerse transfronteriza y, contra la tendencia del momento, globalizarse.

¿Por qué este despliegue de medios?

¿Porque el Mal de las Vacas Locas y la crisis de las “pollos amarillos” obedecen al efecto de un tratamiento a largo plazo del ganado vacuno y avícola a la alimentación con productos transgénicos?

¡Las enfermedades no salen de la Nada!

Ahora bien, el proceso de sustitución de la Naturaleza del Universo por una Naturaleza producida por la Ciencia se halla en un momento tan dulce que detener su estado, en razón de las Riquezas que genera y de los Poderes implicados, se demuestra incontrolable. Es más controlable la opinión pública. Y de aquí que la dictadura del silencio haya sido la única salida hallada por los genios creadores del delito anunciado.

Demostrándose, si se demostrara, esas dos epidemias como efectos a largo plazo de la transgenia en la salud de los organismos vivientes sujetos a su acción, no hay que ser un monstruo para comprender que, aplicada esta misma Ciencia a la Raza Humana considerada como Ganado, es decir, campo de cultivo de Riquezas, la alimentación transgénica global acabará, tarde o temprano, produciendo el Mal de los Hombres Locos y “la crisis de las pollas amarillas” –por hablar de una forma que me entiendan hasta los tontos.

 

3.-La naturaleza de un problema tiende por inercia a conservar sus propiedades y sólo bajo la acción de la inteligencia a descubrir la naturaleza de su estado.

 

Se sobreentiende que el silencio procede de dos causas. Por la primera implica la imposibilidad de la comunicación en virtud de las diferencias intelectuales entre las dos partes del proceso. Por la segunda el silencio obedece a la necesidad lógica de ocultar el crimen cometido.

El silencio de la Ciencia, en lo general y en lo particular, totalmente sujeta su Libertad a la voluntad de quienes ponen el dinero en sus bolsillos y su Razón bajo sus botas, y porque existe, ha abierto en la Sociedad un abismo, las dimensiones de cuyo precipicio suponen una ruptura de crecimiento en la Civilización, efecto de la incomunicación entre la cabeza y los miembros, quedando así, pues, el cuerpo condenado a sufrir las consecuencias de la imposibilidad que procede de un movimiento a ciegas y no acorde a Conocimiento. Pero como ya hemos visto es imposible, so pena de exponer su cabeza bajo el hacha del verdugo, que la Ciencia, habiendo  creado el mal,  vaya ahora a defender otra cosa que no sea su inocencia, aun y a pesar de la Salud de toda la Humanidad.

Tenemos por nosotros mismos, entonces, que llegar a la reconstrucción del proceso criminal en razón del cual esta cabeza, en su día objetora de conciencia contra la autoridad de la Iglesia y crítica contra el valor civilizador del Cristianismo, ha dado el paso en la dirección contraria a la que prometiera, y actualmente se encuentra esclava del Poder y las Riquezas, al servicio de cuya asociación ha cometido la Ciencia del Siglo XX delito de Geocidio Frustrado, y acomete en el Siglo XXI Delito contra la Humanidad, si se prueba que la Transgenia está en el Origen del Mal de las Vacas Locas.

 

DOS

 

1.-El origen del Mal está en la Propiedad sobre la Naturaleza en tanto que Posesión Privada Exclusiva.

 

El día que un hombre le prohibió a otro hombre alimentarse del mismo árbol, el día que un grupo le prohibió a otro grupo beneficiarse del fruto del campo, ese día comenzó a andar sobre la faz del mundo la figura que conocemos Hoy bajo el nombre “Delito contra la Humanidad”.

Es evidente que esta prohibición, origen de la Propiedad, siendo un delito contra la Naturaleza, tenía que ser defendida hasta la muerte, y su imposición social proceder a la esclavitud.

Vemos en el episodio de Caín y Abel que el primero ejecuta la necesidad a que le conduce su delito y el segundo no se sujeta, prefiriendo morir libre a vivir esclavo.

El hombre, siendo un organismo viviente, y porque lo es, tiene necesidad del fruto del campo, que la Naturaleza le proporcionó en libertad desde que la tierra fue creada. Si el hombre no tuviera necesidad de comer el concepto de Posesión de la tierra como espacio privado no implicaría más consecuencias racionales que la paciencia con la locura del individuo afectado, quien, teniendo el Universo entero a su disposición, prefiere enterrarse entre las limitaciones de un área capaz de ser abarcada por sus brazos.

Pero siendo el hombre un organismo viviente y habiendo sido creado su cuerpo por la Naturaleza, que libremente puso en su boca la satisfacción de su necesidad, lo que en la paciencia del espíritu sería una locura infantil pasajera, en la realidad sangrante del hambre esa locura deviene un dilema frente al que es puesto el hombre espiritual por el demente que, poniendo la Guerra entre la Necesidad y la Naturaleza, se dispuso a matar incluso a su propio hermano. Y lo mató.

 

2.-Es la propia Palabra de Dios, creador de la tierra como campo de satisfacción de la necesidad fisiológica humana, su creación, quien define la Propiedad sobre la Naturaleza como Delito contra la Humanidad, y propone como sus efectos lógicos: el Crimen, en tanto que consecuencia individualizada, y la Guerra, en cuanto consecuencia global.

 

Declarada la Guerra contra la Humanidad por el Grupo Demente Cainita, los efectos de aquella Demencia, que podemos describir como obsesión esquizoide de agresividad homicida en primer grado, con tendencias genocidas manifiestas y brotes paranoicos de absolutismos egolátricos compulsivos, cuyo objeto tiene en la pasión Maligna por la Posesión de la Naturaleza su núcleo asesino, y porque Dios creó al Hombre a su Imagen y Semejanza,(es decir, antes que Darwin, el  Mesías de ese grupo Asesino, redujera al Hombre a la condición de las bestias), el Hombre, siendo Imagen de Dios, no podía aceptar aquel Estado de locos que Caín, ejemplo individual de la circunstacia gobal que se estaba viviendo en sus tiempos, quiso imponer sobre la Humanidad al precio de la sangre de sus semejantes.

Y como en la Guerra unos ganan y otros pierden, los vencedores crearon la raza de los esclavos, siendo, pues, la Guerra el primero de los campos de cultivo bajo cuyas condiciones el ser humano pasó a ser tratado como un Organismo Viviente apto para ser modificado genéticamente, es decir, reducido a la condición del ganado, el Esclavo.

El Esclavo nace pues como consecuencia de un Delito contra la Vida que para su legalidad necesitaba regar el objeto de su Delirium Tremens con la sangre de la Humanidad. Este Delito es la Propiedad sobre la Naturaleza, por la cual un hombre le prohíbe a otro hombre alimentarse y condiciona la satisfacción de su necesidad a la esclavitud.

Vemos pues, que la Propiedad sobre la Naturaleza, habiendo  dicho Dios en su Día: “Ahí os doy cuanto produce la Naturaleza para alimentaros”, es una rebelión contra Dios. Y un Delito, por ser la parte afectada, contra la Humanidad.

Sobre este Delito se montó la estructura del Mundo Antiguo que echó abajo Dios, primero con el Diluvio de las aguas y después con el Diluvio de las Invasiones bárbaras.

 

TRES

 

Los Bárbaros, padres originales de muchos de nosotros, y de aquí que la supervivencia de sus defectos y virtudes en nuestra herencia genética procediese a una regresión esquizoide hacia el comportamiento del mundo antiguo, y porque procedían de aquél Mundo Antiguo que hundía sus raíces en el Delito contra la Humanidad que Caín y su tiempo extendieron,  andando el tiempo la Aristocracia rescató en su Forma de Razón de Estado y la Ciencia en su forma de Razón Natural la legalidad que aquel mundo trató de imponer como lógica universal establecida por la fuerza del crimen, justificando en los dioses, la selección natural, etcétera, su Razón para el Crimen.

Digamos que si la asociación, contra natura, Aristocracia-Iglesia desencadenó inmensos males sobre la faz de la Civilización, como lo atestiguan las Guerra de Religiones, la asociación Poder-Ciencia tenía, por consecuencia lógica, que desencadenar males infinitamente más terribles por en cuanto los efectos de la asociación de los primeros fueron atenuados por la Razón Cristiana, pero los de los segundos venían sin frenos ni límites, siendo como es la Razón Natural de la Ciencia la libertad para el Delito contra la Humanidad, y he aquí lo curioso, en nombre del Fuerte, es decir, Caín.

Era, pues, lógico que la aristocracia nacida de la carne de los bárbaros volviese a sus fueros, aunque atemperados sus efectos por la Razón Cristiana, y la Demencia en el Origen de todos los Males de la Humanidad, la Propiedad sobre la Naturaleza, saliese de la tumba en que el Cristianismo intentó enterrarlo y el fantasma de la Guerra volviese a campear todopoderoso por la faz de la Civilización. Como asi fue. Porque al hacer basar el Poder sobre la Propiedad, el Poder corrompió su esencia y naturaleza.

 

CUATRO

 

El Poder no se basa en la Propiedad, sino en la Inteligencia. Veamos la Razón.

La complejidad de una sociedad compuesta por un organismo viviente sujeto a la libertad de acción individual tiende por naturaleza a dibujar constantes nuevos problemas. Digamos por Naturaleza ese organismo supraindividual procede a una Civilización en constante edificación respecto a cuya construcción la propia Sociedad Internacional Creada elabora las respuestas.

Mas el Poder, tal como nosotros lo hemos conocido, es la respuesta de un individuo al problema que este crecimiento global presupone, tal que su grupo, contra natura, se impone el deber de imponerle a toda la Sociedad supraindividual  su respuesta.

El hecho de ser contra natura esta conducta impositiva se descubre en la necesidad de la dictadura a que conlleva.

Fuera de la Democracia Cristiana no se conoce una sola estructura de Poder en el que la Dictadura sea innecesaria. De hecho la Izquierda es sólo democrática en el seno de la estructura de la sociedad cristiana, pero desterrada ésta de la Sociedad, el absolutismo dictatorial que conlleva la estructura del pensamiento único socialista y comunista, procede por inercia a la instauración de la Dictadura.

Entonces, una Civilización que mueve un Mundo en constante crecimiento en el tiempo y expansión en el espacio, que tiene en el Universo su horizonte, sólo puede subsistir en Paz y en Libertad basando su estructura de Poder en la Inteligencia. Es decir, en la Comunicación Libre y sin rupturas entre todos los Sectores Individualizados de la Sociedad, y esta palabra elevada a la categoría de Respuesta Dinámica a los problemas que la propia Estructura de la Civilización en Movimiento genera.

Pero cuando el Poder rompe esta estructura social cristiana y monopoliza la Respuesta en función de las Riquezas, llegamos a un tipo de consorcio de cuyos efectos proceden males sin número.

Si la asociación contra la Razón Cristiana entre Aristocracia e Iglesia desencadenó las guerras de religión, y la asociación Aristocracia-Ciencia legalizó el Absolutismo Imperial, la Asociación Ciencia y Riquezas tenía que proceder al más grande de todos los males, puesto que los dos factotres, poniendo una Razón distinta, pero complementarias, en la escena del futuro: la Razón de Estado -el derecho del Poder a imponer su Criterio- más la Razón Natural -el deber de los Fuertes de Aplastar a los gobernados- la igualdad de esta suma no podía ser más que el regreso a la Esclavitud en su forma más  poderosa: La producción del hombre como organismo viviente apto para ser modificado genéticamente.

Por su alimentación mediante una alimentación modificada el hombre es comparado al ganado, y habiendo sospecha firme de ser el llamado Mal de las Vacas Locas y de los Pollos Amarillos el efecto a largo plazo de la alimentación del ganado vacuno y avícola mediante producción transgénica, el silencio cómplice de la Ciencia sobre el caso nos pone ante el Tribunal Penal Internacional con un Manifiesto de Delito contra la Alimentación de Organismos vegetales, Animales y Humanos.

 

¿La Transgenia un delito contra la Humanidad?

 

Cristo Raúl