| ...Una
vez yo también fui poeta.Y como todo aprendiz de brujo
de las letras le entonaba, para ser cantados a la guitarra de
seis cuerdas, hermosos himnos al futuro. El tiempo que todo lo
transmuta de aquellas cuerdas hizo pelos de plata y de la púa
de coral con la que yo le rascaba la barriga a un cocotero enamorado
de mis solfas, hizo aullidos de piedra vibrando entre paredes
de una pantalla trónica. Ya
no sé si soy lo que fuí o quiero ser lo que me temo
que soy, un simple juego de células armónicas ensambladas
alrededor de un molde histórico concebido en algún
punto de un campo perdido en la noche de los tiempos. Nadie mejor
que yo para imitar al hombre, pues que hombres me parieron. Cualquiera
mejor que yo para hacer de dios, pues que de demonio para abajo
es el trato que tiene quien se ha criado en los infiernos. Pero
no crea quien estas líneas, sin pretensiones de ser jinetes
del viento, lea, que la ignorancia y la sabiduría se han
levantado enloquecidas tras una noche de pasión vertiginosa
y yo, como gota de sudor arrancada de la cama, levanto mi voz
a fin de que alguien escuche mi grito: YO también existo.
NO, nada de eso. Porque para gritar de esa manera habría
que contar con un auditorio de vivos, y el mundo, este mundo en
el que me despierto cada día, está muerto. La pasividad,
absoluta, total, con la que el mundo en el que me despierto reacciona
ante las palabras de arriba me confirma que entre yo y ese mundo
sólo hay una razón primordial de parentesco, pero
en el ser en cuanto que ser ese mundo y yo somos dos realidades
que se desprecian, desprecio en el que vivo como otros viven del
aire y del agua, y por eso sé que es cierto.
...Ser
sincero en el mundo del siglo XX era hacer el loco. Por supuesto.
Y escribir en la tela del tiempo las palabras que una vez tejí,
demuestran que ciertamente yo estaba loco cuando las escribí.
Juzgad vosotros mismos si miento o digo verdad:
...La
experiencia de la civilización del siglo XX lidiando con
la Guerra y la Paz impone su ley contra la ley del Poder. El Poder
hace una burla gigantesca de la Paz porque tiene libertad garantizada
y asegurada para acometer genocidios, impunemente, a cara descubierta
y delante de las naciones.
...Es evidente que la inteligencia
se basa en un principio irrevocable, directo y todopoderoso: la
transformación de la experiencia en conocimiento y la conversión
del conocimiento en principio motor de la acción. Sin esta
ley de crecimiento la degradación de la civilización
sería progresiva y su destino final una caída libre
en los abismos de la extinción. Puede que haya algún
genio, sobre todo entre los magos de la política, que se
atreva a afirmar que esta ley es pura basura. No ha de impresionarnos
que cada cual suelte por la boca lo que tiene en la barriga, así
que hablemos de verdad.
...El Futuro de las Fuerzas de Pacificación
bajo las premisas actuales es su desintegración. Ya se
ha visto lo que ha pasado en el Líbano y se está
viendo en Darfur. La Plenitud de las Naciones no puede hacer efectiva
su aspiración de Paz Universal si no es contando con una
Fuerza Todopoderosa de Pacificación. Es decir, capaz de
alzarse entre dos contendientes antes de que los ejércitos
se encuentren, y en caso de haberse dado la batalla entrar en
el país y desarmar al agresor, sea Estado sea una parte
cualquiera rebelde del Estado.
...Los efectos de la incapacidad de
la ONU para activar siquiera una sombra de este tipo de Sistema
de Defensa Universal tiene nombres concretos, algunos
tan exóticos y divertidos como Ruanda, millones de refugiados
y cientos de miles de muertos; Congo, ni se sabe; Irán-Irak,
cientos de miles de muertos; etcétera. El último
episodio en vivo a la fecha corriente, 0006, se llama Darfur.
...Todo indica que en las próximas
décadas las guerras no sólo no cesarán sino
que tenderán a multiplicarse por las presiones que ya empiezan
a hacer valer sus causas. La desertización del Asia Occidental
y del Africa Subsahariana, la islamización en progreso
creciente del mundo musulmán y su imposibilidad de convivir
con otras religiones y la democracia, la progresiva desaparición
de los recursos petrolíferos y su obsoleta necesidad ante
el rampante uso de las nuevas energías, la globalización
como resultado final de la lucha entre la pobreza y la riqueza
a favor de los ricos, la necesidad de agua y comida a raiz del
cambio climático mundial, y la pasión demencial
del propio individuo humano por el Poder, estas corrientes hacen
imposible que por sus propios medios la civilización heredada
del siglo XX sea capaz de interponer una fuerza de pacificación
entre naciones y naciones y conducir la búsqueda de las
soluciones por los caminos de la Paz, obligando así a todas
las naciones que descarten la Guerra como medio politico, religioso,
o económico de alcanzar un fin. Solamente desde la Paz
Universal podremos la Plenitud de las Naciones pensar juntas las
respuestas que los retos que tenemos adelante nos presentan.
...Una Fuerza Todopoderosa de Pacificación
implica una rapidez de movimiento igual o lo más próximo
posible a la velocidad del pensamiento, lo cual requiere que las
Naciones integrantes de la Plenitud de las Naciones activen una
parte de sus ejércitos y sea puesta al servicio del Mando
Unificado de las Fuerzas de la Alianza de la Plenitud a fin de
que la interposición entre agresor y agredido tenga lugar
antes que el primer disparo suene.
...El defecto principal de las fuerzas
de pacificación de la ONU del siglo XX fue la necesidad
de suplicar por algunos soldaditos de plomo a las naciones integrantes.
Cosa que de obtener llegaban al lugar del crimen a recoger los
tiestos, cuando no a salir corriendo como las ratas, cual ya vimos
en directo los que tuvimos ojos para escandalizarnos. Mientras
este modelo de fuerzas de soldaditos de plomo con la caca a flor
de culito siga existiendo el agresor puede seguir despachándose
a placer asquerosos cristianos, repugnantes negritos, indios de
mierda, etcétera etcétera.
...El reto con el que se ha de enfrentar
este siglo es cómo activar esta Fuerza. Pero si pensamos
que apenas hace unos milenios nuestra inteligencia era poco más
grande que la del simio y nuestra capacidad de creación
poco menos destructiva que la de un demonio, entonces debemos
convenir con nosotros mismos y felicitarnos porque que la esperanza
de lograrlo es tan grande como la diferencia entre nosotros y
aquel homo sapiens en vía de extinción ... por evolución...
...Palabras
groseras por honestas, sucias por sinceras, apestosas por reales,
ciertamente las que escribí y dejé colgadas en el
muro de las lamentaciones trónicas ante el que cada día
y parte de la noche suelo sentarme. Sudán ya había
asesinado unas dos millones de personas, y China había
extendido alrededor del asesino una muralla de protección
frente al Imperio -en palabras de los socialistas del siglo XXI-
impidiendo que el Imperio hiciese algo para detener aquel genocidio.
Los Socialistas del siglo XX, del siglo XIX, del siglo XXI, del
siglo que sea, siempre defendieron el derecho al genocidio que
una nación tiene, siempre que el delito se quede dentro
de sus fronteras. Es el Derecho Nacional Socialista que reclama
para sí la Izquierda, y en razón del cual cualquier
injerencia en los Asuntos del Estado es un delito del Imperio.
China, la Izquierda por excelencia, impidió que el Imperio,
es decir, la Humanidad, representada en aquel caso por la ONU,
se alzase contra Sudán a la manera que lo hiciera contra
Irak en la Guera de Kuwait, y dos millones de seres humanos fueron
asesinados ante las narices de todo el mundo, y el mundo sin hacer
absolutamente nada en base al derecho Socialista Islámico
de ser todo acontecimiento interior objeto del Estado y, en consecuencia,
ajeno al interés de la Humanidad. Ya he dicho que fui poeta,
y mi pulso para trazar líneas desde las raíces del
derecho se quiebra. Pero dejo al buen entendedor el preciado tesoro
del mejor entendimiento.
...Pasó
igualmente en Rwanda. Pasó otro tanto en Angola. Pasó
otro tanto en... Pasó tantas veces y pasó en tantos
sitios que el sólo hecho de tener que justificar en el
nombre de los millones de inocentes masacrados impunemente ante
la pasividad absoluta e impotencia de los pueblos: la Necesidad
Histórica de la Creación de un Consejo de la Plenitud
de las Naciones para la Pacificación, activo, armado y
dispuesto a borrar fronteras, barrer ejércitos, y llevar
ante los tribunales a presidentes, generales y ministros, el sólo
hecho de justificar esta Necesidad me confirma que entre unos
hombres y otros se ha producido una brecha, tan profunda y definitiva
como la que tuvo lugar entre el Cromagnon y el Neandertal y entre
el Sapiens y el Sapiens Sapiens.
...El
genocidio en Darfur no ha terminado aún. Las voces de los
testigos llevan aullando mucho tiempo y los truenos del poder
callando ese aullido más tiempo todavía. El horror
del que hablan desmiente a todos los Sapiens Sapiens en extinción
según cuya ciencia no existe el Infierno. El Infierno existe,
y se llama Darfur. ¿Hará algo la Comunidad Internacional?
¿Qué Consejo de Seguridad lega el siglo XX al siglo
XXI? ¿Cómo podrá hacer algo la Humanidad
si China se levanta entre Jartum y Darfur? Como en el caso de
los dos millones, a la baja, asesinados por Jartum en el Sur del
Sudán, la ONU irá a recoger los tiestos y a escribir
un epitafio en la tumba del muerto un milllón en Darfur.
...Pero
qué digo. El Sapiens Sapiens se cree el último eslabón
de la evolución del Ser en la Tierra. También el
Neandertal en su día, y el Cromagnon en el suyo. La diferencia
Hoy está en que nuestros padres en la cadena evolutiva
no tenían consciencia del Ser, y nosotros sí. Venimos
del Sapiens Sapiens, por supuesto, pero el Sapiens Sapiens en
sí es a nuestros ojos una bestia, y como bestia que es
su destino es la extinción. Ya ha cumplido su papel. RIP.
Ahora nos toca a nosotros, los hijos de Dios. El futuro es nuestro.
Somos el último estadio de la evolución del Ser
en la Tierra. No puede existir paz entre civilizaciones porque
como el hombre no puede hablar con las bestias el Sapiens Sapiens
es incapaz de entender el lenguaje de Dios. Mata y asesina por
cientos de miles porque es una bestia. El Hombre en el Sapiens
Sapiens ha desaparecido en la involución animal que ha
elegido entre las alternativas que el Universo puso ante sus ojos:
Ser hijo de Dios o desaparecer de la faz de la Tierra. Hecha la
elección, su desaparición se produce arrasando todo
lo que encuentra en su camino hacia el cementerio de los tiempos.
Darfur es otro inocente más que el Infierno se lleva al
lugar de donde viniera. Una voz se oye en el desierto, pero el
Sapiens Sapiens no escucha, no quiere oir la voz del que clama
en el desierto:
"Los
'yanyauid' llegan generalmente al alba. Arrojan antorchas encendidas
a las tiendas y, a mazazos, rompen los grandes recipientes de
tierra cocida, que esparcen por el suelo su tesoro de mijo o de
sorgo, que pronto comienza a arder. Dan vueltas en torno a las
hogueras, con gritos terribles. Arrancan a los niños de
los brazos de sus madres, para arrojarlos vivos a las hogueras.
Violan a las mujeres, las maltratan y les abren el vientre. Por
último, reúnen a los hombres y los ametrallan".

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