Registro Volcánico del Siglo XX

 

1900 33 1911 38 1921  41 1931 35  1941  30 1951 58  1961   52 1971 52  1981 54 1991  63 2001 61
1901 29 1912 37  1922  43  1932  41  1942  30  1952  56 1962  51  1972  53  1982 57 1992  57  2002  64
1902 42 1913 35  1923  43  1933  49  1943  35  1953  58  1963  59  1973  66  1983 54 1993  60  2003  60
1903 37 1914 38  1924  44  1934  38  1944  40  1954  48  1964  54  1974  60  1984  58 1994 57  2004  67
1904 47 1915 34  1925  42  1935  42 1945  36  1955  46  1965  53  1975  50  1985 52 1995  60  2005  68
1905 40 1916 26  1926  46  1936  38  1946  38  1956  50  1966  59  1976  55  1986  67 1996 58 2006 73
1906 44 1917 36  1927  44  1937  43  1947  42  1957  52  1967  60  1977  64  1987 63 1997  50 2007 70
1907 51 1918 30  1928  48  1938  50  1948  41  1958 54    1968  53  1978  54  1988  62 1998 54 2008 72
1908 36 1919 35  1929  51  1939  50  1949  47  1959  50  1969  52  1979  60  1989  54 1999 64    
1909 42 1920 31  1930  37  1940  45  1950  48  1960  57  1970  54  1980  65  1990 53 2000  67    
1910 42                                        

 

Lista vulcanológica del siglo XX y Orígenes del Calentamiento Global

 

Como ya he dicho en alguna otra parte y mantengo siempre el Modelo de la CSXXI no miente. La Arquitectura Geofísica de nuestro Planeta es tan perfecta que cualquier desviación crítica puede llevar al Sustrato Ecosférico Autónomo a su desequilibrio astrofísico, caída en picado del Plano Biosférico de Interrelación y aniquilación del Hombre y su mundo.

La Tabla que os sirvo abajo es un registro de la actividad vulcanológica durante el siglo XX. Y su importancia, aunque en esta página no voy a desbrozar todos sus espacios, es tan grande que salta a la vista. Evidentemente hablo para quien tenga ojos. Y quien los tenga cerrado es hora de que los abra. El Punto de Partida -año 1900- registra 33-34 erupciones en todo el Globo. El Punto de Salida -año 2000- registra el doble exactamente. Y no entro en la calidad y me atengo sólo a la cantidad. En una página más adelante entraré en este factor.

Y qué tiene que ver esta diferencia, os preguntareis, con el calentamiento del Globo. Bueno, si no habeis entrado en la CSXXI y en el Por qué NO a la Reapertura de la Carrera Atómica, ahora mismo no voy a entrar en este aspecto tampoco. Únicamente pretendo hacer resaltar cuándo comienza esta diferencia geotérmica que le afecta a todo el Globo a producirse. Ved que se produce en el punto intermedio 1945. Ved que en la primera mitad del siglo XX el ciclo geotérmico del cuerpo geofísico oscila entre las 30 y las 50 erupciones por periodo anual. A partir de la Edad Atómica el ciclo se rompe y se dispara, para acabar al final del siglo deviniendo el máximo anterior, las 50 erupciones por año: el mínimo actual. Y elevándose el máximo a la puerta del 70 - efecto lógico- que el nuevo siglo busca desesperadamente: hacer de ese 70 su media geofísica anual.

La coletilla, los años 1,2,3,4, y 5 de nuestro Siglo son el exponente más visible del efecto geocida provocado por la carrera Armamentística Atómica durante la segunda mitad del XX. No olvidemos que la constancia del número de erupciones por año durante la primera mitad del XXI, si comparada frente a la línea dinámica de los principios del XX pone de relieve que, con independencia de factores externos, la línea termodinámica terrestre obedece a una respuesta natural de la Tierra al ciclo del Sol, cada 11 años subiendo y bajando su pulso termodinámico, lo que llamamos el ciclo solar.

Nada hay más lógico, hasta nueva orden, que por supuesto no tendremos en cuenta, y menos si viene de la Academia de los Nobeles, a los pies de la Casa Blanca y la Plaza Roja, al servicio del Kremlim de Washington otorgando sus Premios a un verdadero, desde el punto de vista del espíritu científico, un verdadero idiota, con el Evangelio de su Mentira dándoselas de Cid Campeador de nuestra Era, usando la tapadera de su "Verdad...?" para bobos como Sello contra cualquier relación de la Carrera Atómica con el Calentamiento de la Biosfera, cuya relación, para desgracia de tanto sabio-pingüino, está escrita en los Registros del Siglo XX, la Lista que acompaña esta discursillo una de tantas que circulan por la Red para desgracia de la Academia y pena de quien ya se creía que, como el otro, ganaría su última batalla sobre las costas de la idiotez mundial a lomos de la necesidad de mantener a las naciones lejos del Intento, gracias a Dios: frustrado de Geocidio cometido por Washington y Moscú, con sus 500 megatones abriendo un agujero en la Ionosfera y envenenando por ultracuantificación los elementos de la Biosfera.

Por lógica, digo, el ciclo solar ha de influir en el pulso de la Tierra, determinando las bajas y subidas que observamos en la Lista de las erupciones de la primera mitad del siglo XX, siempre oscilando entre las 30 y las 50 erupciones durante toda la primera mitad del siglo pasado. Es una lógica física y su relación es tan obvia como se puede entender tomando como premisa el Sol como fuente externa de calor cuya producción, en forma de energía solar, le afecta a la Tierra. Es más, podemos seguir por nosotros mismos cómo la curva solar incide en la temperatura anual de nuestra biosfera. Basta saber en qué momento del ciclo solar nos encontramos, comparar la incidencia de la bajada y la subida solar con la subida y la bajada de la actividad geofìsica, y, sin ser un genio, ni necesidad de estudiar geofìsica ni astrofísica, ser tan sabios como el que más, pues en este terreno, como en otros muchos, la ciencia sólo sirve de referencia y la experiencia es todo.

Siguiendo esta línea y una vez al tanto del punto en que se encuentra el ciclo solar se observará que durante las crestas del máximo de actividad cromosférica se suceden olas de calor de intensidad creciente según el Sol se acerca a la cresta de la ola, y viceversa, la Tierra experimenta sucesivas olas de frío intensos durante los años en que el Sol desciende su actividad a la parte más baja de la ola. Esta relación Tierra-Sol es un elemento regulador de la temperatura geofísica que lleva dándose desde que existe la relación Sol-Tierra. No hay nada de lo que extrañarse. Ni tampoco respecto al hecho de la intensificación de estos procesos a medida que la edad respectiva de la Tierra ha estado conduciendo a la ecosfera a su alienación de su naturaleza biosférica. Es el punto en el futuro astrofísico al que el movimiento la conduce y sólo un memo se escandalizaría de la temporalidad del sistema ecosférico. Quiere decir esto que de aspirar el hombre en tanto que ser a su subsistencia en el universo, si dejado a sus solos medios, su objetivo trascendental supremo sería la navegación espacial. O en caso contrario ser enterrado bajo los escombros de la ecosfera cuando la biosfera se hunda. Hablando sobre este punto los sabios de la Academia juran que esto sólo tendrá lugar dentro de unos miles de millones de años. Y bueno, hay que estar un poco tonto para, los hechos a la vista, mientras se hunde el cielo y la tierra se conmueve debajo de nuestros pies dedicarse, como dice el Otro, a beber, regalarse en bodas y seguir como si nada estuviera pasando: El consejo de tales sabios es el del loco. Puede que estemos o no estemos tan cerca del hundimiento final de la Ecosfera, pero independientemente de la seguridad cientíìfica al respecto, el futuro del Género Humano dependería, dado el caso, en abandonarlo todo y dedicarse a buscar la forma de aprovechar las Fuerzas que mueven el Universo y adelantar la tecnología necesaria para una navegación interestelar de profundidad. Ahora bien, mientras el barbarismo inherente al uso del petróleo y el consiguiente bestialismo que implica la energía nuclear sigan siendo los ejes de la Política del interés privado que se esconde tras las pantallas de las democracias y las teocracias heredadas del siglo XX, el futuro del siglo XXII se irà diluyendo en la oscuridad de la hecatombe a que la lucha entre esos intereses conduce. El siglo XX vivió el encuentro de los intereses del XIX y su dilucidación fue el infierno. De producirse un encuentro final entre los intereses legados por elSiglo XX: del próximo infierno no habría escapatoria para la humanidad. De aquí que el primer y más urgente objetivo de las generaciones políticas que han de coger el Poder en este Siglo sea no recoger el legado del XX, desterrar el petróleo y la energía nuclear de la faz de la Civilización, darle prioridad trascendente a la energía solar y avanzar la investigación sobre el campo electromagnético terrestre como fuente de energía de desplazamiento de masas sólidas, creación de pilas solares capaces de mover mega-máquinas, y por esta vía hacia donde el horizonte lleve. El XXII será sobre estas premisas o no será de ninguna manera. Y no porque yo lo diga sino porque resulta de las causas que están en juego sobre la Tierra y están devorando sus recursos en razón de la necesidad de alimentar a semejantes monstruos. Pero regresemos al origen del calentamiento global de la Litosfera.

Observamos en la Tabla (abajo) del registro anual de la línea termodinámica del cuerpo terrestre, por consiguiente, que el ciclo geofísico-solar se rompe durante la segunda mitad del siglo XX y el pulso de la Tierra, sin que el del Sol experimente ninguna anomalía, se eleva nada más empezar la segunda parte del siglo XX, hasta acabar poniendo sobre escena el doble de pulsaciones vulcanológicas con las que empezara la Tierra su andadura por el XX.

¿Alguna sugerencia sobre una relación cualquiera entre la intensidad creciente de la Carrera Atómica - que podemos seguir en la Lista de Explosiones Nucleares que he importado a esta Sección - y el fenómeno de ruptura de la dependencia de la Tierra del Sol como factor de regulación de su temperatura biosférica, poniendo en escena, comparada con la actividad natural bajo cuyo ritmo iniciara su carrera, el doble de actividad sismológica al final del siglo?

Se hace evidente que la comparación en paralelo de las Tablas tiene la respuesta, y que, por mucho que uno tenga cerebro este simple hecho no da el poder de pensar, a lo máximo de imitar. La ley del silencio, premiada en la persona del gran sucesor frustrado de Clinton "el Mamadas" por la Academia con un Nobel a la Magia Potagia en virtud de cuya maravillosa ley el siglo XXI está condenado a vivir en la ignorancia sobre la naturaleza de los efectos geocidas de la Carrera Atómica de las superpotencias del XX, andando por cuya vía se podía llegar a la relación entre el Efecto Katrina y el descenso radical de la actividad espacial, (relación que igualmente se puede seguir jugando con las Tablas que emparentan la actividad espacial y el aumento de perturbaciones atmosféricas durante la segunda mitad del siglo XX); y porque dicho silencio viene avalado por potencias que pueden imponer su ley a las escuelas, por las malas o por las buenas, hago mutis y dejo las Tablas para quien quiera estudiarlas.

Si después de esta tabla alguno se pregunta aún qué relación tiene que ver la descongelación del Ártico con este aumento al doble de la vulcanología, y la descongelación del Artico con el Calentamiento del Globo, bueno, mejor que vaya a un psiquiatra a que le practiquen una "lobo". De todos modos en una nueva página concentraré más esta relación, que podeis adelantar por vosotros mismos si abris los ojos y localizais la concentración vulcanológica en el hemisferio norte.

El resumen final de toda esta serie de "relaciones CSXXI" conduce a la necesidad de detener la carrera atómica de las naciones que la están exigiendo, hablamos de Irán y Corea del Norte, y llevar ante Pakistán e Irán la Necesidad de alejar sus manos de la Caja Atómica de Pandora, de manera que o cesan todas sus pruebas nucleares o la Plenitud de las Naciones haga lo que tenga que hacer para hacer que así sea. Os dejo con la Tabla del Siglo XX y sacad por vosotros mismos las primeras consecuencias.

 

Pero no quería dejar pasar de largo la ocasión de importar aquí el mapa vulcanológico global y la posición del "ring of fire", no porque no lo conozcais, sino porque puede que algunos no lo conozcan y al oir hablar de él se quede en babia, y no es bueno que la inteligencia se quede a medias. Y también porque desde esta disposición se puede seguir, una vez conocida la linea termodinámica del cuerpo geofísico durante esta década, comprender de donde viene el calentamiento de la Ecosfera y en qué relación se halla la Litosfera con el Calentamiento Global de la Biosfera que estamos pasando, no sea que el discurso del Idiota de Washintong sobre el Origen del Calentamiento se imponga, y, de hacerlo, contando con una generación de polìticos basura las probabilidades que tendría la raza humana de superar este Siglo XXI y los efectos desencadenados sobre su cuerpo por el Siglo XX se reducirían al cero. Hélo aquí:

...Ahora, si relacionamos el calentamiento de este Anillo de fuego con la zona donde se está produciendo la intensificación del vulcanologismo no dependiente del ciclo solar la respuesta al por qué se está derritiendo el Artico ya la teneis dada. (En la Tabla de arriba he importado y enriquecido la línea anual durante esta primera década de siglo, traduciendo del Inglés los registros existentes). Así que una vez conocida la relación entre descongelación del Artico e intensificación de la vulcanología geofísica la respuesta al Origen del Calentamiento Global es tan evidente que sería por mi parte un desprecio hacia la inteligencia de quien lee estas cosas machacar su naturaleza. El punto en cuestión es el Origen de este Calentamiento intensificado no solar del Anillo de Fuego, que no se limita exclusivamente al hemisferio Norte, pero que se suele sacar como bandera ante la evidencia de su desarrollo.

Evidentemente el seguimiento de la Descongelación de los hemisferios polares -partiendo de esta fecha, principios del 0007- ha de ser un método de constatación de los hechos que se presentan en esta sección y emparentan la Carrera Atómica con el Calentamiento de la Geosfera. A su tiempo,pues, desarrollaremos la Continuación de este Tema.

 

C.R. 0007, marzo