Lista vulcanológica
del siglo XX y Orígenes del Calentamiento Global
Como ya he dicho en
alguna otra parte y mantengo siempre el Modelo de la CSXXI no miente. La
Arquitectura Geofísica de nuestro Planeta es tan perfecta que cualquier
desviación crítica puede llevar al Sustrato Ecosférico Autónomo a su
desequilibrio astrofísico, caída en picado del Plano Biosférico de
Interrelación y aniquilación del Hombre y su mundo.
La Tabla que os sirvo
abajo es un registro de la actividad vulcanológica durante el siglo XX. Y su
importancia, aunque en esta página no voy a desbrozar todos sus espacios, es
tan grande que salta a la vista. Evidentemente hablo para quien tenga ojos. Y
quien los tenga cerrado es hora de que los abra. El Punto de Partida -año 1900-
registra 33-34 erupciones en todo el Globo. El Punto de Salida -año 2000- registra
el doble exactamente. Y no entro en la calidad y me atengo sólo a la cantidad.
En una página más adelante entraré en este factor.
Y qué tiene que ver
esta diferencia, os preguntareis, con el calentamiento del Globo. Bueno, si no
habeis entrado en la CSXXI y en el Por qué NO a la Reapertura de la Carrera
Atómica, ahora mismo no voy a entrar en este aspecto tampoco. Únicamente
pretendo hacer resaltar cuándo comienza esta diferencia geotérmica que le
afecta a todo el Globo a producirse. Ved que se produce en el punto intermedio
1945. Ved que en la primera mitad del siglo XX el ciclo geotérmico del cuerpo
geofísico oscila entre las 30 y las 50 erupciones por periodo anual. A partir
de la Edad Atómica el ciclo se rompe y se dispara, para acabar al final del
siglo deviniendo el máximo anterior, las 50 erupciones por año: el mínimo
actual. Y elevándose el máximo a la puerta del 70 - efecto lógico- que el nuevo
siglo busca desesperadamente: hacer de ese 70 su media geofísica anual.
La coletilla, los años
1,2,3,4, y 5 de nuestro Siglo son el exponente más visible del efecto geocida
provocado por la carrera Armamentística Atómica durante la segunda mitad del
XX. No olvidemos que la constancia del número de erupciones por año durante la
primera mitad del XXI, si comparada frente a la línea dinámica de los
principios del XX pone de relieve que, con independencia de factores externos,
la línea termodinámica terrestre obedece a una respuesta natural de la Tierra
al ciclo del Sol, cada 11 años subiendo y bajando su pulso termodinámico, lo
que llamamos el ciclo solar.
Nada hay más lógico,
hasta nueva orden, que por supuesto no tendremos en cuenta, y menos si viene de
la Academia de los Nobeles, a los pies de la Casa Blanca y la Plaza Roja, al
servicio del Kremlim de Washington otorgando sus Premios a un verdadero, desde
el punto de vista del espíritu científico, un verdadero idiota, con el
Evangelio de su Mentira dándoselas de Cid Campeador de nuestra Era, usando la
tapadera de su "Verdad...?" para bobos como Sello contra cualquier
relación de la Carrera Atómica con el Calentamiento de la Biosfera, cuya
relación, para desgracia de tanto sabio-pingüino, está escrita en los Registros
del Siglo XX, la Lista que acompaña esta discursillo una de tantas que circulan
por la Red para desgracia de la Academia y pena de quien ya se creía que, como
el otro, ganaría su última batalla sobre las costas de la idiotez mundial a
lomos de la necesidad de mantener a las naciones lejos del Intento, gracias a
Dios: frustrado de Geocidio cometido por Washington y Moscú, con sus 500
megatones abriendo un agujero en la Ionosfera y envenenando por
ultracuantificación los elementos de la Biosfera.
Por lógica, digo, el
ciclo solar ha de influir en el pulso de la Tierra, determinando las bajas y
subidas que observamos en la Lista de las erupciones de la primera mitad del
siglo XX, siempre oscilando entre las 30 y las 50 erupciones durante toda la
primera mitad del siglo pasado. Es una lógica física y su relación es tan obvia
como se puede entender tomando como premisa el Sol como fuente externa de calor
cuya producción, en forma de energía solar, le afecta a la Tierra. Es más,
podemos seguir por nosotros mismos cómo la curva solar incide en la temperatura
anual de nuestra biosfera. Basta saber en qué momento del ciclo solar nos
encontramos, comparar la incidencia de la bajada y la subida solar con la
subida y la bajada de la actividad geofìsica, y, sin ser un genio, ni necesidad
de estudiar geofìsica ni astrofísica, ser tan sabios como el que más, pues en
este terreno, como en otros muchos, la ciencia sólo sirve de referencia y la
experiencia es todo.
Siguiendo esta línea
y una vez al tanto del punto en que se encuentra el ciclo solar se observará
que durante las crestas del máximo de actividad cromosférica se suceden olas de
calor de intensidad creciente según el Sol se acerca a la cresta de la ola, y
viceversa, la Tierra experimenta sucesivas olas de frío intensos durante los
años en que el Sol desciende su actividad a la parte más baja de la ola. Esta
relación Tierra-Sol es un elemento regulador de la temperatura geofísica que
lleva dándose desde que existe la relación Sol-Tierra. No hay nada de lo que
extrañarse. Ni tampoco respecto al hecho de la intensificación de estos
procesos a medida que la edad respectiva de la Tierra ha estado conduciendo a
la ecosfera a su alienación de su naturaleza biosférica. Es el punto en el
futuro astrofísico al que el movimiento la conduce y sólo un memo se
escandalizaría de la temporalidad del sistema ecosférico. Quiere decir esto que
de aspirar el hombre en tanto que ser a su subsistencia en el universo, si
dejado a sus solos medios, su objetivo trascendental supremo sería la
navegación espacial. O en caso contrario ser enterrado bajo los escombros de la
ecosfera cuando la biosfera se hunda. Hablando sobre este punto los sabios de
la Academia juran que esto sólo tendrá lugar dentro de unos miles de millones
de años. Y bueno, hay que estar un poco tonto para, los hechos a la vista,
mientras se hunde el cielo y la tierra se conmueve debajo de nuestros pies
dedicarse, como dice el Otro, a beber, regalarse en bodas y seguir como si nada
estuviera pasando: El consejo de tales sabios es el del loco. Puede que estemos
o no estemos tan cerca del hundimiento final de la Ecosfera, pero
independientemente de la seguridad cientíìfica al respecto, el futuro del Género
Humano dependería, dado el caso, en abandonarlo todo y dedicarse a buscar la
forma de aprovechar las Fuerzas que mueven el Universo y adelantar la tecnología
necesaria para una navegación interestelar de profundidad. Ahora bien, mientras
el barbarismo inherente al uso del petróleo y el consiguiente bestialismo que
implica la energía nuclear sigan siendo los ejes de la Política del interés
privado que se esconde tras las pantallas de las democracias y las teocracias
heredadas del siglo XX, el futuro del siglo XXII se irà diluyendo en la
oscuridad de la hecatombe a que la lucha entre esos intereses conduce. El siglo
XX vivió el encuentro de los intereses del XIX y su dilucidación fue el
infierno. De producirse un encuentro final entre los intereses legados por elSiglo XX:
del próximo infierno no habría escapatoria para la humanidad. De aquí que el
primer y más urgente objetivo de las generaciones políticas que han de coger el
Poder en este Siglo sea no recoger el legado del XX, desterrar el petróleo y la
energía nuclear de la faz de la Civilización, darle prioridad trascendente a la
energía solar y avanzar la investigación sobre el campo electromagnético
terrestre como fuente de energía de desplazamiento de masas sólidas, creación
de pilas solares capaces de mover mega-máquinas, y por esta vía hacia donde el
horizonte lleve. El XXII será sobre estas premisas o no será de ninguna manera.
Y no porque yo lo diga sino porque resulta de las causas que están en juego
sobre la Tierra y están devorando sus recursos en razón de la necesidad de
alimentar a semejantes monstruos. Pero regresemos al origen del calentamiento
global de la Litosfera.
Observamos en la Tabla
(abajo) del registro anual de la línea termodinámica del cuerpo terrestre, por
consiguiente, que el ciclo geofísico-solar se rompe durante la segunda mitad
del siglo XX y el pulso de la Tierra, sin que el del Sol experimente ninguna
anomalía, se eleva nada más empezar la segunda parte del siglo XX, hasta acabar
poniendo sobre escena el doble de pulsaciones vulcanológicas con las que
empezara la Tierra su andadura por el XX.
¿Alguna sugerencia
sobre una relación cualquiera entre la intensidad creciente de la Carrera
Atómica - que podemos seguir en la Lista de Explosiones Nucleares que he
importado a esta Sección - y el fenómeno de ruptura de la dependencia de la
Tierra del Sol como factor de regulación de su temperatura biosférica, poniendo
en escena, comparada con la actividad natural bajo cuyo ritmo iniciara su
carrera, el doble de actividad sismológica al final del siglo?
Se hace evidente que
la comparación en paralelo de las Tablas tiene la respuesta, y que, por mucho
que uno tenga cerebro este simple hecho no da el poder de pensar, a lo máximo
de imitar. La ley del silencio, premiada en la persona del gran sucesor
frustrado de Clinton "el Mamadas" por la Academia con un Nobel a la
Magia Potagia en virtud de cuya maravillosa ley el siglo XXI está condenado a
vivir en la ignorancia sobre la naturaleza de los efectos geocidas de la
Carrera Atómica de las superpotencias del XX, andando por cuya vía se podía
llegar a la relación entre el Efecto Katrina y el descenso radical de la
actividad espacial, (relación que igualmente se puede seguir jugando con las
Tablas que emparentan la actividad espacial y el aumento de perturbaciones
atmosféricas durante la segunda mitad del siglo XX); y porque dicho silencio
viene avalado por potencias que pueden imponer su ley a las escuelas, por las
malas o por las buenas, hago mutis y dejo las Tablas para quien quiera
estudiarlas.
Si después de esta
tabla alguno se pregunta aún qué relación tiene que ver la descongelación del
Ártico con este aumento al doble de la vulcanología, y la descongelación del
Artico con el Calentamiento del Globo, bueno, mejor que vaya a un psiquiatra a
que le practiquen una "lobo". De todos modos en una nueva página
concentraré más esta relación, que podeis adelantar por vosotros mismos si
abris los ojos y localizais la concentración vulcanológica en el hemisferio
norte.
El resumen final de
toda esta serie de "relaciones CSXXI" conduce a la necesidad de
detener la carrera atómica de las naciones que la están exigiendo, hablamos de
Irán y Corea del Norte, y llevar ante Pakistán e Irán la Necesidad de alejar
sus manos de la Caja Atómica de Pandora, de manera que o cesan todas sus
pruebas nucleares o la Plenitud de las Naciones haga lo que tenga que hacer
para hacer que así sea. Os dejo con la Tabla del Siglo XX y sacad por vosotros
mismos las primeras consecuencias.
Pero no quería dejar pasar de largo la ocasión de importar aquí el mapa vulcanológico global y la posición del "ring of fire", no porque no lo conozcais, sino porque puede que algunos no lo conozcan y al oir hablar de él se quede en babia, y no es bueno que la inteligencia se quede a medias. Y también porque desde esta disposición se puede seguir, una vez conocida la linea termodinámica del cuerpo geofísico durante esta década, comprender de donde viene el calentamiento de la Ecosfera y en qué relación se halla la Litosfera con el Calentamiento Global de la Biosfera que estamos pasando, no sea que el discurso del Idiota de Washintong sobre el Origen del Calentamiento se imponga, y, de hacerlo, contando con una generación de polìticos basura las probabilidades que tendría la raza humana de superar este Siglo XXI y los efectos desencadenados sobre su cuerpo por el Siglo XX se reducirían al cero. Hélo aquí:
...Ahora, si relacionamos el calentamiento de este Anillo de fuego con la zona donde se está produciendo la intensificación del vulcanologismo no dependiente del ciclo solar la respuesta al por qué se está derritiendo el Artico ya la teneis dada. (En la Tabla de arriba he importado y enriquecido la línea anual durante esta primera década de siglo, traduciendo del Inglés los registros existentes). Así que una vez conocida la relación entre descongelación del Artico e intensificación de la vulcanología geofísica la respuesta al Origen del Calentamiento Global es tan evidente que sería por mi parte un desprecio hacia la inteligencia de quien lee estas cosas machacar su naturaleza. El punto en cuestión es el Origen de este Calentamiento intensificado no solar del Anillo de Fuego, que no se limita exclusivamente al hemisferio Norte, pero que se suele sacar como bandera ante la evidencia de su desarrollo. Evidentemente el seguimiento de la Descongelación de los hemisferios polares -partiendo de esta fecha, principios del 0007- ha de ser un método de constatación de los hechos que se presentan en esta sección y emparentan la Carrera Atómica con el Calentamiento de la Geosfera. A su tiempo,pues, desarrollaremos la Continuación de este Tema.
C.R. 0007, marzo
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