...La
experiencia es la madre de la ciencia- dicen. Se dicen
tantas cosas. A pesar de nuestra extravagancia excéntrica
la verdad tiene razón. No lo digo yo, lo dice la
experiencia. Sin duda alguna por esto el Autor más
grande que personalmente conozco y a cuyo lado nuestros
ensayos son pura imitación, ya puestos, y porque
la última palabra había sido dicha, hizo
de la experiencia nuestra maestra en Ciencia del bien
y del mal.
...Puede
que un observador, aunque implicado desde su puesto de
observación, puede, digo, que sienta en sus nervios
el arrollador engendro de fuego que a la víctima
de la injusticia, quien la sufre en sus propias carnes,
le provoca mil dolores de cabeza y hace estallar su cerebro
hasta la locura, ¡la injusticia! Pero quien de verdad
sabe lo que duele una muela es quien está bajo
su efecto. Así que Dios, y porque fue puesto en
la encrucijada, ya que no quisimos su Sabiduría
como maestra en Ciencia del bien y del mal, nos entregó
a la experiencia a fin de que por experiencia supiéramos
lo que duele una muela y por qué El odia con todas
sus fuerzas esta Ciencia.
...Quiero
decir, si lo logro, no siempre las ganas se corresponden
con la maña, que después de unos seis milenios,
en cuanto Género Humano, sufriendo dolor de muela
únicamente a un demente se le puede perdonar decir
que el Bien y el Mal no existen. Desgraciadamente aquéllos
que se proclaman sabios, por la ciencia, son precisamente
quienes afirman que el Bien y el Mal no existen. Son los
locos más grandes que existen, pero son los Nobeles
y desde sus cátedras imponen su locura al resto
de la Humanidad.
...Dios,
que me quiere mucho y yo lo quiero más a El, me
ha librado de meter mi cabeza en esa lavadora de cerebros
que son las universidades, y gracias a Dios, y aunque
un dolor de muela es lo peor que puedo soportar, sé
que las muelas existen, el dolor también, y la
Ciencia del bien y del mal únicamente no existe
en la casa de los que la niegan.
...Esta,
aunque parezca un exorto abrúptico expulsado a
saco, es mi verdad.
...A
saber:
...No
por el Poder, sino por la experiencia madre de la ciencia,
Dios estableció la Justica en la Ley de la no acepción
de personas y en la no excepción a la Regla por
la cual todo viviente es responsable de sus actos. Y tanto
es así que hasta su propio Hijo Unigénito
dobló sus rodillas, glorificando esta Ley eterna
ante todo el Universo, cuando siendo todopoderoso para
inutilizar el brazo de la Ley, se desnudó de su
Fuerza y aceptó las consecuencias de sus actos.
Pues de acuerdo a la Ley cualquier hebreo de nacimiento
que no se guiase por los pasos de la Alianza firmada por
Moisés entre Dios y los hijos de Abraham debía
morir colgado del madero. ¡Quién como El
para haberse librado de quienes fueron a buscarle si a
su sola Palabra: "Yo soy", cayeron sus perseguidores
de rodillas! Pero la Ley era Divina y la excepción
que El marcaría levantaría un agujero negro
en el corazón de la Justicia eterna, encontrando,
en Su acepción, la bendición el mismo que
fuera la razón por la que la Verdad devino Ley.
Y la Verdad es que todo mundo sujeto a una Ley de excepcionalidad
y a una Justicia acepcionadora es un mundo que camina
a su ruina y desaparición de la faz del Espacio
y del Tiempo. Por esto Dios articuló la Ley de
una vez para siempre, diciendo: "Ciertamente, si comes,
morirás".
...No
es este lugar para teologías pueriles. Dije antes
que la experiencia es la madre de la ciencia, y a ella
me remito. No sólo yo, sino la Historia del Género
Humano. Y es desde esta experiencia milenaria universal
que concluimos diciendo que toda Inmunidad, de la especie
que sea, ya diplomática, ya parlamentaria, ya eclesiástica,
ya monárquica, ya científica, más
las que se hayan inventado, todas sin acepción:
son el núcleo mortal, maligno, criminal y homicida
del que parten como ruinas la corrupción de las
naciones y la caída de las civilizaciones.
...¿Razones
en contra?
...Todas
las que el criminal que se aplica esta excepcionalidad
quiera inventarse. Al final, como al principio, la verdad
es una sola: al pan, pan; y al vino, vino. Toda Inmunidad
se refiere a un criminal en potencia y es defendida por
un delincuente en activo. La Sociedad que vive bajo el
yugo de este imperativo sufre las consecuencias: Corrupción,
Injusticia, Delincuencia desde el Poder y por el Poder;
y creciendo los síntomas y el número de
quienes viven en el núcleo del Mal del Futuro se
hace tanto más pesado el Presente y más
rápida la ruina del Estado esclavizado al Poder
de semejante núcleo maligno.
...La
salud de un cuerpo infectado por este mal, cuya historia
clínica la tenemos recogida en los anales del mundo,
es una respuesta inmunológica archiconocida. Hablando
claro, de una vez y para siempre: Abolición de
todo tipo de Inmunidad y Declaración de Responsabilidad
Universal.
...Se
ha de comprender que asi como el Diablo le declaró
la Guerra a Dios por establecer esta Ley ad eternum et
ad infinitum, quienes disfrutan de esta criminalidad legalizada
se levanten echando ascos contra todo el que defienda
esta Revolución. Ahora bien, si el infierno no
escupiera fuego no sería infierno, y si la serpiente
no inyectase veneno no sería serpiente. Como dijo
aquél sabio: Nada nuevo bajo el sol. Corrigiéndole:
Estamos nosotros.
...Y
somos nosotros en quien la creación entera ha estado
depositando su expectación y su Esperanza con el
corazón en un puño deseando ver de nuestra
espíritu un sólo gesto: Rodillas al suelo,
y oir de nuestros labios una sola palabra: "Sí".
Ahora y siempre jamás, el que coma, que muera:
...Todo
juez que sea sorprendido concediendo acepcionalidad y
aplicándose excepcionalidad, sea expulsado de la
Corte de Justicia, privado de todos sus títulos,
y llevado ante un tribunal, respondiendo de su delito
por rebelión contra la Ley.
...Todo
servidor de la Ley que en su cargo y en función
de su cargo se aplique excepcionalidad y conceda acepcionalidad,
sea expulsado de su cargo y sujeto a juicio por el delito
en base al cual aplicó acepción, y por rebelión
contra la Ley.
...Todo
científico y sabio implicando excepcionalidad para
su trabajo ante la Ley, sea expulsado de su trabajo, privado
de todos sus títulos y llevado ante los tribunales
para responder por el delito y por la excepcionalidad
bajo la que se cometió, alzándose sobre
la Ley.
...Todo
sacerdote, del rango que fuere, que cometa delito contra
la Ley sea expulsado de la iglesia, juzgado por su delito
y rebelión contra la Ley.
...Todo
político que contra su cargo se sirva de su cargo
para delinquir, sea expulsado de su cargo y sometido a
juicio por el delito cometido, y por rebelión contra
la Ley.
....Todo
rey que sea hallado actuando bajo excepcionalidad, sea
expulsado de su trono, sometido a los tribunales por los
delitos cometidos bajo esa acepcionalidad, y por rebelión
contra la Ley, que no conoce acepción ni cuya Regla
tiene excepción: Todo el que come, muere.
...Todo
hombre, de la condición y status social que fuere
que se alzare sobre la Ley, corrompiéndola, sea
juzgado por su delito y por rebelión contra la
Ley.
...La
Palabra de Dios es una sola y única, es eterna
y todopoderosa, y dice: Todo Viviente es responsable ante
la Ley de sus pensamientos, de sus palabras y de sus actos.
No hay Hijo, no hay Siervo, no hay Esposa, no hay Ciudadano,
no hay quien esté fuera de esta Ley: El que come,
muere.
..."Sí".
Ayer, Hoy y Siempre.
...En
cuanto a la activación de un programa de esta naturaleza
parece del todo evidente que únicamente separando
Administración y Justicia, tal que desligando del
Cuerpo de la Justicia y de la Ley: de la Intervención
del Poder Político, en función de la cual
los Gobiernos elevan a las cúpulas de los cuerpos
judiciales y policiales a los cómplices con la
ayuda de los cuales, bajo la cobertura de la excepcionalidad,
cometen todo tipo de delitos y crímenes amparados
en la Razón de Estado; es evidente que, mientras
esta Intervención exista: la Justicia será
lo que ha sido hasta ahora, la Ramera corrupta de los
Parlamentos, la querida asesina de las Monarquías,
la criada maligna de los Dictadores.
...No
menos evidente es, siguiendo el hilo, que en un Estado
y Sociedad donde la Verdad es la raiz de todos los bienes
y la fuente de todas las justicias, toda organización
secreta cuya existencia esté sujeta a la excepcionalidad,
en virtud de cuya Razón de Estado la Ley deviene
una burla, es, por el mero hecho de su existencia: una
organización criminal. La Ley, en efecto, sólo
puede ser real cuando dentro de su propio cuerpo no reside
una organización criminal; pero si la propia Ley
contiene una organización de asesinos a sueldo
de la Razón de Estado, ¿cómo pedirle
a la Ley que combata el crimen cuando los criminales más
grandes que existen viven en su propio cuerpo? Una Civilización,
Sociedad y Estado que quiere vivir bajo la Justicia es
incompatible con la existencia de organizaciones secretas
con Licencia para Matar. La Necesidad habla con sus propias
palabras: Disolución de las Organizaciones Secretas
al servicio de la Razón de Estado. La Razón
de Estado es la excepción que se rebela contra
la Ley para hacer que conviva en el mismo cuerpo del Estado
el crimen organizado contra el que la Justicia alza su
Brazo. Pero si es el Estado el que mantiene un servicio
secreto con Licencia para matar su Razón es contra
la Ley.
...La
Razón de Estado, en consecuencia, es el argumento
que organizaciones criminales, sean monárquicas,
políticas, dictatoriales, teocráticas o
de cualquier especie, imponen con la fuerza del crimen
perfecto, aquél impune a una justicia que sigue
la ideología de aquel que dijera: "NO, no
moriréis, seréis como los dioses, conocedores
del bien y del mal".