EL
POLITIKOM
El Reto del Siglo XXI
Como ya vengo diciendo en el Politikom,
el Futuro es nuestro pero el Mañana es de Dios, y en este orden, dejando la especulación
sobre el Mañana a quien le pertenece, pues ¿quién sabe cómo será el mundo en el
siglo XXV?, pero siendo propio del Ser moverse en el Tiempo, y asumiendo estos
límites por los que las fuerzas del Individuo se centran en la esfera de su dimensión social, donde su
Futuro se realiza y lo llama a la acción, y tomando esta consciencia como punto
de arranque, digamos que la Crisis Mundial, que es crisis de Civilización, tiene
su etiología en una relación antinatural entre el Estado y el Hombre.
De haberse producido
la relación Estado-Hombre dentro de una Estructura Ontológica dos serían los fundamentos de
la realidad a estas alturas de la Historia.
Dos son los Momentos
decisivos en la existencia del Ser. Uno es cuando el Ser se encuentra fuerte,
en todos los sentidos, es decir, cuando uno asume su Conciencia como Hombre, que
tiene lugar, en unos un poco antes, en otros un poco después, pero siempre
dentro de la franja entre los 18 y los 25 años de edad. A este Hombre,
individualizado, lleno de energía creativa, espíritu social, y voluntad de participación
activa en el seno del mundo, se le debe el acceso libre a los medios necesarios
para la realización de su proyecto como Ser.
Traducido a los términos
corrientes digamos que al alcanzar este punto donde el Ser, por inercia, se
vuelca en el Mundo para disfrutarlo formando parte de su actividad, la Sociedad
tiene el deber de poner en sus manos una cantidad –tomando como referencia el
lugar donde me encuentro y en relación a su poder adquisitivo- de unos 100.000
Euros, punto de partida que es de aspiración motriz durante, y de proyección
participativa después, en cuanto la insuficiencia propone la colaboración en
grupo en orden a la creación de un proyecto, espíritu participativo que viene
fundado en la Naturaleza y se desarrolla en toda su Potencia durante el
Trayecto de Aspiración.
Esta ausencia de relación Creadora entre el
Estado y el Ser es uno de los pilares que están haciendo temblar la
Civilización, y que de no proceder a su corrección acabará finalmente por
hundirla.
El otro punto básico que
está haciendo que se tambalee todo el edificio de la Civilización está en el
otro extremo de ese Periodo Ontológico en el que la Fuerza Creativa del Ser en
su Juventud da paso y se transforma en la Energía Creadora de la Sabiduría que
procede de la Experiencia de muchas décadas en la Vida.
Si el Estado y las
fuerzas de asalto contra el Ser que el Estado Moderno puso, y vemos, en
movimiento, tuvo su estrategia de acción en la transformación de la Juventud en
un producto de Consumo, y la acción estatal respecto a este estado Ontológico
es la que le corresponde al del pañuelo que se usa y se tira, Crimen contra el Ser
que la Modernidad “Progre” de Izquierdas fundó en la naturaleza del propio
Progreso; no porque las derechas no lo hicieran a su manera, pero lo que hace
más detestable un crimen es que se pretenda legalizarlo en una necesidad
natutal.
Pero abandonando el vómito a quien venga de esas orgías donde
los Estados se sirven – a la cuenta del contributente-votante- un menú de hasta 18 platos mientras una tercera parte
de la Humanidad se muere de hambre, y porque las orgías conllevan al vómito
como método de perpetuar la buena mesa, nosotros vamos al grano, que, aunque
transgénico y nos chute una bacteria
durmiente, sólo ellos saben el efecto patológico sobre nuestras venas cuando
esa bacteria se despierte- y porque
estamos aun frescos y vivos, tenemos el don más grande que existe, el Poder del
Pensamiento, un Poder contra el cual los Estados Modernos, de Izquierdas o de
Derechas, monta tanto tanto monta, se han inventado la Globalización como Medio
de Represión, y contra cuya Fuerzas la Civilización ha creado una Nueva
Plataforma de Comunicación, que es donde precisamente nos encontramos.
Es sirviéndonos de ésta
y porque nos servimos de ella que los Estados tienden ineludiblemente –como se
está viendo en la rabiante actualidad que nos acecha– a Legislar nuestra
Presencia, movimiento represor que es apoyado públicamente por las Sociedades
de Autores en base a sus intereses, que, aunque no conciden con los del Estado,
necesita del Legislador para seguir
manteniendo su Invento de Impuesto Revolucionario Universal en activo. Y asi, uniéndose el hambre
de Riquezas a la sed de Poder, estamos asistiendo a la represión contra el
Pensamiento en nombre de ... no sabemos cómo pueda llamarse de otra manera a la
represión. Es de imaginar que el Genial dúo dinámico Sarkozy-Brown conoce esa
otra palabra mágica y de aquí el Estado Represor contra la Plataforma P2P que
promueven, defienden y quieren imponer con todo el Poder del Modelo de
Civilización que llevan en sus cabezas –(¿pero tienen algún modelo?). Pero
regresemos al Ser.
El segundo Fundamento de
un Edificio Social con Aspiración de crecimiento sano y alegre, dinámico y fructífero, tiene en la Sabiduría que
procede de la experiencia su columna vertebral. El Estado Moderno tiene por función exprimir al hombre, chuparle la
sangre, y cuando ya no le queda fuerzas: arrojarlo al
basurero. Pero es de cajón que sin
Juventud No hay Estado, ni Civilización, ni nada que se le parezca.
De manera
que en un Nuevo Modelo de Relación Estado-Hombre, donde la Realización del Ser es su Meta, al implicar su Consumación, es ahi donde la
Civilización lo espera para introducirlo en su Nuevo Periodo Ontológico, la Madurez, Periodo al que unos
llegan antes y otros después, en función de su propia Individualidad. Puesto que sin Juventud no existe Mundo, y porque la Juventud es la
Fuerza del Mundo, es sólo natural que una vez ofrecida esa Fuerza la
Civilización responda poniendo a los pies y en las manos del Ser todos sus beneficios.
Traducido esto al momento actual digamos que a
estas alturas la Sociedad hubiera debido estar articulada para volver a
encontrarse con el Ser, al que financiara en la flor de su Juventud, y al que
vuelve mirando ahora no a su Fuerza, sino a su Sabiduria. Es ese momento en el que se produce la
entrada en la Tercera Edad, que la Civilización debiera poner en las manos del
Ser una nueva cantidad, multiplicada por las décadas, promoviendo de esta
manera no la retirada del Ser de la Actividad sino su integración en la
Civilización desde una nueva perspectiva.
En números reales digamos que es solo
de Justicia que al término del Periodo Activo, y al principio del Periodo
Pasivo, la Familia, entendida como la Pareja Creadora de Juventud del Futuro,
ya Presente, reciba de la Sociedad una cantidad decisiva, para que en su
experiencia la administre acorde a la Sabiduria: para el disfrute del Ser en el Espacio y del Fruto de su Carne y Sangre en el Tiempo.
Ahora ponedle
vosotros un número: 100.000 Euros por Familia, es el mío; en caso de
separación de la Unidad, mitad para él y mitad para ella.
Observemos, en
consecuencia, que al haber tenido el Estado en la Juventud un Producto de
Consumo y de extracción de Fuerza sin compensación de ninguna clase, excepto el
aparcadero en una Tercera Edad privada de todo disfrute de su experiencia y
Sabiduría, y enajenada del Cultivo de su Sangre en el Tiempo por impotencia de medios,
y lo mismo la Democracia que la Dictadura tienden a imponer esta
Sociedad contra el desarrollo y Madurez del Ser como Manifestación Suprema de
la Creación, era sólo lógico que más tarde o menos temprano un Mundo basado en
semejante Fundamentos emprendiese una cuesta abajo sin retorno.
Pero digamos que el
Mundo ha entrado en esta Fase Final no por voluntad propia. No seamos tan
ineptos como las Izquierdas para hacer culpable del estado de miseria en que se
encuentra el mundo a las fuerzas del Capitalismo, ni seamos tan ridículamente
payasos para culpar de la crisis del Capitalismo a las fuerzas rebeldes contra
sus leyes depredadoras. Observamos que lo mismo los sistemas de izquierdas que
los de derechas tienden indefectiblemente a la perpetuación del Estado como Ente Supremo de
Regulación del Pensamiento y Subordinación del Ser al sistema animal de
conversión del Hombre en una bestia productora de la sangre que el Poder
requiere para mantenerse “forever young”.
Obviamente doy por
descontado que nadie creerá que una Sociedad pueda fundarse sobre Periodos
Ontológicos, y asumo que el Poder tiene en esta Incredulidad, para dar lugar al
Nacimiento y Creación de una Civilización fundada sobre el Ser, su Arma letal.
Pero este Siglo dirá si la Posibilidad se hizo real o devino un pensamiento sin
futuro. En cuanto a lo que vemos, la ausencia de esta Arquitectura ha sido el
caldo de cultivo donde la locura, la violencia, la dictadura, el imperio y la corrupción
alimentadora de las infinitas guerras que hemos vivido, en cuanto Humanidad,
encontró su criadero.
Nadie tiene la culpa, y
el que la tuvo ya fue redimido, asi que lo que nos queda es la Acción. Pensar
la Posibilidad de la Articulación de una Sociedad Mundial basada en estos
Periodos Ontológicos tal que las Columnas de todo el Edificio, creer en el Poder
del Hombre para hacer posible esta Evolución Trascendente y Decisiva de su
Civilización, es dar el Primer Paso hacia su Construcción. Y sobre la marcha ya iremos viendo cómo vamos
solucionando los problemas que han de salirnos al paso, especialmente si no
olvidamos que estamos caminando al filo del precipicio.
Cuando se anda lo más importante
es saber hacia dónde. Y como andando se hace el camino, y para tener problemas
sólo hay que estar vivos, no hay que tenerle miedo a los problemas, sino
echarse a andar con el futuro entre ceja y ceja. Y Dios ya dará respuesta a cada caso.
En cuanto a la que nos preocupa observemos que la estructura del Ser sobre la que se basó el Estado Moderno tuvo en un Modelo Animal del Hombre su prototipo, y que, superado una vez, y en vía de superación final ya, extendiéndose el periodo de existencia del Ser de la media de medio siglo al siglo, y buscando la realización de los 120 años naturales propuesto por Dios, todo el Sistema de Relaciones Humanas debe transformarse con objeto de articular el Estado y la Sociedad acorde a esta Nueva Dimensión que nos espera al otro lado del Salto Evolutivo que estamos a punto de dar, si no voluntariamente sí, al menos, provocado a la fuerza por la situación mundial en que nos encontramos.
Una cosa es conceptuar la Existencia tomando la vida media del hombre moderno: medio siglo, y otra muy diferente partir de un Ser cuya vida media natural es un Siglo. Es todo el Edificio el que debemos transformar con objeto de que la existencia de la Civilización prosiga sobre Fundamentos Ontológicos.
Esto implica, obviamente, una reconceptuación de los Periodos Ontológicos Humanos en el seno de una Sociedad cuyo Modelo de Individuo estaría basado en una vida media de Siglo por cabeza, y que, por tanto, Infancia, Pubertad, Adolescencia, Juventud y Madurez rompen los límites hasta ahora fundamentales y alrededor de los cuales el Estado Moderno estableció su Regulación, y cuya permanencia subjetiva se mantiene en base a la constante masacre a que está expuesta la Humanidad bajo el peso de las enfermedades incurables, las panepidemias regulares, los Genocidios tribales y las Guerras de bolsillo con las que el Poder alimenta a su querida, los Media.
Es porque el Estado Moderno, democrático o dictatorial, de izquierdas o de derechas es lo mismo, no puede concebir la existencia de un Hombre dotado de una Vida Media Natural de un Siglo, que su Sistema se hunde y produce la Guerra como medio de liberación de la insoportable masa humana para el mantenimiento de la cual no tiene fuerzas, tal como se hiciera en las Guerras Mundiales, cuya orgía liberó al Estado Moderno del peso que hundía sus sistemas, acabó finalmente por hundir al Imperio de la Union Soviética y ahora hace que se tambalee el Imperio de los Estados Unidos de América.
Este Estado Moderno, incapaz de sostener una Sociedad libre de Enfermedades, de Locura, de Criminalidad y de Suicidio, es , sin quererlo, pero por inercia, el que tiende a la perpetuación de la Guerra como Medio de Liberación de sus fuerzas, y promueve la Impotencia de las energias de la Civilización a fin de perpetuar el status quo de las Familias Salvajes que se han repartido el Poder y aspiran al Control de todos los Medios de Nutrición y Producción del Mundo. Incapaz el Poder Moderno de concebir una Sociedad Humana Libre de Enfermedades tiene que promover la Enfermedad a la vez que proceder a una cura, eliminando en el proceso una gran masa humana.
Verdad rotunda y tremenda que vemos en la Asociación Estado-Tabaco, donde si por un lado se busca la cura del Cáncer y las enfermedades asociadas al tabaco, por otro se promueve el Cáncer mediante su Monopolio sobre la Tabacalera y la Libertad de los Productores para poner en circulación un producto que atenta malignamente contra la Salud.
El mismo elemento de Asociación Criminal lo encontramos en la legislación sobre el Alcohol, un producto altamente tóxico que atenta contra la salud mental del ser humano y su relación familiar y social, pero que es promovido por el Estado Moderno a fin de mediante sus consecuencias eliminar esa masa humana cuyo crecimiento hundiría el sistema sobre el que basa su Poder.
El Deliriums Tremens del fracaso del Estado Moderno es la necesidad de la Guerra como medida final a que es conducido por su impotencia para transformarse y su incapacidad para dar vía libre a un Modelo Humano cuya Vida Media es de un Siglo.
El reto, por tanto que tenemos por delante y en cuya plataforma se jugará la Civilización su Futuro en este Siglo XXI, es , como decía el poeta, de Ser o no Ser.