CRÓNICAS DEL SIGLO XXI

 

EL DIABLO EN LA BOLSA. ( II )

 

Tenemos que regresar a las circunstancias remitentes con objeto de viajar a la madre del cordero. Muchos usan las palabras para ejercer su dominio sobre el ser humano, incipiente el delirium tremens que el Logos ejerce sobre la Razón de las bestias en orden al ejercicio del dominio de la Dialéctica, objetivo supremo del animal político, la composición lobuzna de cuya raza es visible en el liderazgo sobre pueblos convertidos en grandes manadas, todos a una por la destrucción del Pensamiento del Ser en cuanto Ser, en cualquier forma que el ser se manifieste, la Ciencia un instrumento de Poder en sus garras, la pata de lobo oculta sólo a los ojos de la manada, el Logos, siendo propio del Ser, es arrojado a las fauces de sus grandes líderes, que no dudan, en absoluto, en usar la Ruina de las naciones como Plataforma de Permanencia en el Poder, cuando Poder es igual a posesión de Riquezas, y Riquezas es igual a Poder. Observamos que en casos donde las Riquezas proceden del genio el Ser no aspira al Poder natural al lobo político sino que se proyecta hacia el Ser, deviniendo las riquezas legítimamente producidas un medio de lucha contra los efectos de la pobreza sobre las naciones. De cualquier forma todo esto es chapuza. El Futuro del Siglo XXI pasa por la adaptación a las condiciones de asunción efectiva del Deber por parte del Estado en cuanto a la realización legal del Derecho del Hombre a Casa, Educación, y Trabajo. La Crisis actual procede del Conocimiento del Derecho por parte del Hombre y de la Negación del Estado a asumir el deber de Hacer realidad ese Derecho. Es el Poder, o sea, el Lobo Político, el que al negarse a la Separación de Estado y Gobierno, donde el Estado asume el Deber de hacer realidad el Derecho, el verdadero autor y causa de estas Circunstancia remitentes la fuerza de cuya concreción nos envia a los albores de la Civilización a la manera que una patología mental implica la necesidad del regreso a los orígenes traumáticos de la misma.

Son, por tanto, diversas las fuentes desde la que se procede a la manipulación del Conocimiento como arma de dominio. La absoluta falta de genio de las escuelas europeas en la raiz de la actual forja de la Historia de la Civilización, y precisamente porque sus ancestros no tomaron parte en el desarrollo fulgurante de la Civilización al alba de los tiempos, no actuando la memoria genética como gatillo, arrastró a las escuelas británicas y germánicas a una recreación lobuzna del Origen de la Humanidad donde el Hombre es la peor de las bestias, en el mejor de los casos una musaraña caníbal, polvo bastardo y repelente que impuso su ley por accidente y del que no se puede esperar otra cosa que comer desperdicios, los que se les caen de la mesa a sus reyes políticos. Esta es la Teoría General que la Ciencia le ha servido a la Política a fin de eliminar de su conciencia cualquier rastro de moral que pudiera inducir al Poder a ejercer su Deber de dominio sobre la masa.

La sangre con la que ha sido regada la tierra de las naciones europeas es prueba suficiente de la naturaleza maligna de la ideología política de la Ciencia.

Ahora bien, observamos que el genio nació en el Mediterráneo Occidental, y que la Civilización en cuanto tal no tuvo lugar sino cuando el genio mediterráneo se encontró con las familias de las otras partes del mundo que se dieron cita en Mesopotamia y proyectó sobre ellas su imaginación grávida, procediéndose a poner las bases de la Sociedad de las primeras Ciudades Estados que conociera la Historia de la Tierra. En este proceso no tuvieron parte ni las familias británicas ni las germanas, y de aquí que la Historia de la Civilización descansara sobre los brazos de las familias Mediterráneas una vez que revirtiera a ellas lo que se originó con ellas. No formando parte de su legado genético la tendencia a la Civilización en cuanto plataforma de adopción de todas las familias en el seno del Ser del Género Humano, la introducción de las familias Anglo-Germanas no se produjo sino muy tarde en el tiempo, y su irrupción en una Europa en reconstrucciómn causó, desde el principio, continuas guerras, siendo el elemento británico un constante tormento bélico para sus naciones vecinas, desde el alba de su creación Inglaterra en lucha contra Francia por su Corona, contra España por el Imperio en cuanto se encontró fuerte usando la Reforma como instrumento de Absolutización y trampolín, contra el Nacimiento y Proyección de los Derechos Humanos a la Civilización por simple vocación imperial, causando la Guerrra Mundial Napoleónica, y contra la Comunidad Europea al Presente mediante su neutralidad hacia Europa y su alianza a muerte con América, en este orden no siendo la comunidad británica más que el espía de América en Europa.

Insistamos pues, el genio que le dio fundamento histórico a la aspiración del Ser, sentando las bases de la Civilización, tuvo su cuna en la carne y la sangre de las naciones Mediterráneas, de las que surgirían más tarde Grecia, Italia, España y Francia. Son estas cuatro naciones las que pusieron las bases de la Civilización en orden al legado genético que miles de años en constante pugna por una Sociedad de Naciones desarrolló en sus familias. ¿Qué son las Cuevas de Altamira y Lascaux sino las obras de los Picaso, David y Da Vinci de aquellos tiempos? Observamos que en ninguna otra parte de Europa y del mundo este despliegue de genio tuvo lugar. Sabemos positivamente también que sin el genio no existe Creación, y concretamos positivamente estableciendo que es necesario el Genio para la Creación de una Civilización con aspiraciones de Expansión en el Espacio y Crecimiento en el Tiempo.

Seguimos observando que fue el Genio Mediterráneo quien dio a luz al Derecho, la Ley, el Arte, la Literatura y la Filosofía. Sin Filosofía no hubiera habido Ciencia en cuanto Conocimiento. Pues la Ciencia ya existía antes que la Filosofía, pero al servicio del Poder. Servicio al que, finalmente, ha regresado al caer en las manos de las naciones nacidas del seno Anglo-Germano.

La necesidad obliga, en consecuencia, a romper con las escuelas históricas anglo-germanas, cuya falta de genio quisieron suplir sus maestros con pruebas materiales. Ahora bien, lo que define al genio es su interpretación de los hechos, no la simple acumulación de ellos.

Cualquier lector del progreso de la Arqueología en el Oriente Medio llega a la conclusión del invento de una palabra nueva : POTERÍO. Poterío, de pottery, es todo lo que ponen sobre la mesa los Museos Británico y de Berlín. Vasijas, vasijas, vasijas y más vasijas, a esto se reducen todos los argumentos sobre los que basan el Comportamiento y Psicología de las Familias fundadoras de las Primeras Ciudades Estados. ¿Arsenales de armas que demuestren que el ser humano es una bestia caníbal en constante lucha mutua desde los albores darwinistas de las sociedades humanas? Su ausencia no importa ni les causa un concepto de fenomenología a sus majestades británicas de Cambridge, Oxford y etcétera. Y es que en tiempos de hambre nuestros ancestros, según las escuelas anglo-germanas, se comían las espadas, las lanzas, las flechas, las hachas y demás instrumentos de guerra. Y siendo musarañas caníbales homicidas es sólo natural, conclusión de Darwin, que las manadas políticas necesiten de un Poder Absoluto que las gobierne con el puño de hierro del Fuerte.

Pero para no parecer que hablo sobre el viento insisto en la descubrimiento gratis de toda la Serie de la Nueva Cambridge en el e-mule, en formato DOC-PDF, perfectamente imprimible. Que aunque yo no simpatize con sus conclusiones pedantes y advierta de la necesidad, una vez que se hable Inglés, de meterse un café doble para superar el aburrimiento que causa una lectura sobre Poterío y poterío y más poterío, dedicando a la verdadera Historia de cien unas diez páginas, las noventa restantes ensarzadas en el poterío, superados estos inconvenientes la lectura es brillante en cuanto a lo que se refiere a la teoría de perder al lector y de despistarlo respecto el hecho más gigante, a saber, no existen arsenales de armas sobre los que basar la teoría Británica de la División del Género Humano en dos razas, la del Fuerte, el Británico el fuerte, obvio, y otra la del débil, la Mediteránea, por supuesto.

Sin embargo la pregunta es obvia . ¿Por qué, si el ser humano es una bestia caníbal y homicida desde sus orígenes darwinescos las ciudades que fundaron no contaron entre sus pertenencias con el objeto fundamental y necesario todopoderosamente para la guerra, esto es : Arsenales de armas de guerra? Porque lo cierto es que todos los instrumentos hallados entre el poterío infinito son útiles íntimamente ligados a la agricultura, la caza y la producción de vestido y comida. Aún más, siendo, según el evolucionismo patético británico los primeros humanos caníbales musareñeros homicidas por deporte ¿cómo fue posible que tales familias homicidas se organizasen en ciudades y éstas diesen origen a una comunidad de Ciudades Estados alrededor de ríos de comunicación entre ellas?

Estas son preguntas para un Historiador desde el Ser. No obstante se es consciente de que los Historiadores son empleados del Estado, su Libertad Intelectual es cero, y su dependencia de los criterios docentes legados es absoluta. Así que es el Ser el que debe ver el fenómeno que se observa al final de toda la Investigación concluida. Por una parte tenemos que en ninguna de las Ciudades Estados que protagonizan la Revolución del Neolítico o Edad de Oro del Homo Sapiens, a ambos lados de Mesopotamia, se han descubierto arsenales de armas, ni el poterío se viste de escenas de guerra, escenas típicas de todas las sociedades guerreras una vez que entramos en las Edades Históricas posteriores al Tercer Milenio a.C.

Si el ser humano era un lobol caníbal desde sus orígenes ¡cómo es que las ciudades que se fundaron durante los Milenios del 10 al 5 a.C. no tuvieron sus arsenales de guerra!

Este detalle, que parece inocente, siendo la estructura de guerra el patrón sobre el que se han fundado los Estados desde el 3 a.C hasta nuestros días, es en realidad de importancia decisiva a la hora de visualizar la carencia de genio interpretativo en las escuelas de los grandes maestros de finales del XIX de cuyas manos vino el desenterramiento de las Ciudades Perdidas. Al final la Revolución Arqueológica de finales del XIX y principios del XX parece no haber quedado en otra cosa que en el Saqueo de los Tesoros Antiguos del Medio Oriente.

Pero como ya he dicho es necesaria la lectura de la "Nueva Cambrige Poterío" para conocer el tema y tener una base desde la que afirmar un diálogo constructivo. También corren por ahí tomos en Lengua española, bastante académicos, de portada blanca por cierto, aunque no me recuerde de los autores, catedráticos ellos, muy convincentes, su punto de vista más elegante que el de los británicos, que si bien no superan el tono de confinamiento al poterío no son tan machacosos y destacan más el fenómeno de la relación entre Templo y Mercado Central que es el tema al que enseguida doy paso.

Es importante, de todas formas, la ruptura con la Escuela Arqueológica a la hora de hacer Historia porque dejar a desenterradores de tumbas la recreación del proceso de la Vida de las Naciones que murieron en ellas suena a disparate gordo. La incapacidad de los Arqueólogos para relacionar el movimiento de los creadores mediterráneos hacia el Oriente no los acusa de nada pues no era ni es su misión relacionar grandes acontecimientos de la Historia. El fallo fue de los Historiadores por no levantar la voz contra la irrupción en su Ciencia de una Disciplina dependiente de su Magisterio. Proyectado esta situación a circunstancias diarias, digamos que la policía y el fiscal tienen la función de descubrir las pruebas, pero el juicio final le corresponde al tribunal. En este caso la policía arqueológica amasó las pruebas y dictó sentencia. Hay que tener muy poca dignidad profesional, en cuanto Historiador, para aceptar semejante despotismo y violación de los fundamentos de las ciencias históricas.

En cualquier caso cada cual paga el pan que se come. Teoría que tiene sólo una parte de verdad. Observamos que más de uno se come el pan a costa de los otros, sin dar a cambio otra cosa que Ruina y Miseria.

La necesidad de la ruptura con la Escuela Arqueológica británica procede de la necesidad de afirmar la existencia del genio en el Origen de la Edad de Oro del Neolítico, cuya consumación fue la tendencia a la Comunidad de Ciudades en el origen del Primer Estado Mesopotámico.

La Arqueología, ideologizada de entrada en orden a la interpretación de sus descubrimientos, adoptó por modelo humano el lobo político sobre el que la escuela británica hiciera descansar el Origen del Hombre. La inconsistencia entre semejante modelo homicida y la creación de una Comunidad no sujeta a la ley de la Guerra, según lo prueba la ausencia de arsenales bélicos, no le causó ninguna fenomenología a los Arqueólogos Anglo-Germanos, por en cuanto la ideologización de sus mentes ya configurada desde el proyecto Darwinesco, la necesidad del genio como condición de creatividad social no les cabía en la cabeza. Al parecer, según ellos, y precisamente porque no contaron con arsenales bélicos, esta ausencia se explica mejor porque el arma eran los dientes, con los que se devoraban los unos a los otros, y para comerse mejor se fueron acercando una ciudad a la otra hasta crear una comunidad de Estados caníbales, en cuyo seno emergió la Teoría de la Sociedad en cuanto Reino.

Luego vino un descubrimiento aún más antibritánico y contra-darwinesco. Las Cudades Estados de la Edad de Oro de la Mesopotamia Neolítica basaron sus Economías emergentes alrededor del Templo, haciendo éste las veces de Mercado Central. ¿Explicación?

Si al menos hubiesen propuesto la Teocracia como explicación, su discurso hubiese sido dado por bueno, pero como tampoco había evidencia de una estructura sacerdotal tipo papalista, argumento que les hubiera prestado fuerza a sus instintos anti-católicos, prefirieron hacer el mutis. Y si bien era imposible no dar constancia del Hecho, la política del silencio era el mejor arma tras la que ocoultar la distancias que existen entre el genio y la Arqueología.

Los Historiadores, apabullados por la masa de descubrimientos de estos linguistas sin formación histórica, desenterradores de tumbas a sueldo de los Estados, al principio porque se encontraron con un legado que los dejaba por idiotas de nacimiento, cuando la Teoria General en boga en el XIX era que el Mundo Bíblico no existió jamás, ni la Nínive de Jonás ni la Ur de Abraham fueron ciudades reales, sólo el producto de la fantasía literaria de los Judíos Antiguos, y después porque la Historia se hizo carne y huesos y regó con su sangre los campos mundiales, al término que la Arqueología dejó paso a la Historia ya los Linguistas habían hecho de Historiadores, causando por desplazamiento la incapacidad de la Historia para reinterpretarse a sí misma durante el XX. Tal es el dominio manipulativo de las Escuelas Británico-Germanófilas sobre la Academia de la Historia Antigua que a nadie se le ocurre "Dudar" de las Conclusiones estereotipadas e impuestas a las Escuelas del XXI por las antiguallas del XIX.

Observamos, por consiguiente, que el Genio del Antropos Sapiens Mediterráneo un Hecho innegable, el desplazamiento de su población hacia el Oriente un acontecimient no menos histórico, el Modelo de Homo Caníbal proyectado por Darwin al origen del Hombre fue el delirio de un Imperialista sin genio cuyo cerebro fue aplastado por la masa de pruebas que fue acumulando. Una vez este delirio de un imperialista de su tiempo para separar Origen de Presente las conclusiones debidas desde la interpretación de una masa de pruebas evidentes, nos toca a nosotros ver el Genio en el Origen de la Civilización, que procedió a su crecimiento a medida que las poblaciones fueron amentando bajo la ley de la Convivencia Pacífica, desde cuya base se procedió a la Fundamentación de una Teoría Económica basada en la Participación en Libertad de todos los Individuos, y la Distribución de los Bienes de la tierra acorde a las Necesidades familiares en Igualdad de condiciones legales. Este Mercado fue puesto en manos de un Actor Sagrado sujeto a la santidad de su Ministerio Divino, la Ley de cuyo espíritu religioso lo sujetaba perfecta a Incorrupción de Comportamiento.

Obviamente esta Teoría sólo podía entrar en funcionamiento desde una población de familias perfectamente reconocibles, intercomunicadas entre ellas por lazos sanguíneos abiertos. Siendo el Genio activo una herencia genética y la actividad natural del Hombre una tendencia a la comunicación con la Naturaleza, dando lugar a la Ciencia de la Agricultura, cuya trascendencia no sólo no perdió su lugar de Actividad Fundamental del Hombre sino que con la Parábola Bíblica de la elevación del Primer Rey desde la condición de Hortelano surge la Metáfora Perfecta de la Identificación del Estado con su Deber Innato y Divino de proveer a las necesidades básicas de la Familia; y porque Genio y Necesidad se hicieron una sola cosa, la Ciudad Estado quedó fundada en su vocación de futuro.

Obviamente lo que le es natural a todo cuerpo en crecimiento, sea individuo o sociedad, es la evolución de sus estructuras desde un núcleo intransferible. Siempre hablando cuando este núcleo es perfecto. Que fue el caso del Origen de las primeras Ciudades Estados. Ahora bien, si porque no tenían ni coche ni móviles eran salvajes, bárbaros y caníbales, cierra y apaga, hablar con necios es perder saliva.

La integración del Templo como Mercado Central con propiedades de Almacén Comunal desde donde proceder al Intercambio de los Bienes para la satisfacción de las Necesidades Individuales y Familiares, tenía y debía proceder, acorde al crecimiento de la población, a la Creación de un Símbolo de Intercambio Intercomunal, siendo este Símbolo el Origen del Dinero. Observamos que partiendo de este fundamento el Valor de los Bienes quedaba establecido por el Estado sin por ello quebrarse el sistema de intercambio directo entre los Individuos. Con la diferencia de que sin el Valor Universal el Precio del trueque quedaba al arbitrio de los individuos, al establecerse el Valor desde el Mercado el trueque, al hacerse Valor, daba origen al Comercio.

Es por tanto el Crecimiento de la Sociedad Humana un desarrollo desde un Sentido de Deber del Estado de satisfacer las Necesidades fundamentales de la Familia, a la par que actuando el Genio del Individuo en la Sociead ésta evoluciona para la creatividad en conformidad a la legalidad de la Civilización establecida. Es esta síntesis en activo de la Teoría Económica del Estado como Poder de Satisfacción de las Necesidades de las Familias de la Comunidad la que produce y le da cuerpo a la Actividad del Comercio, armonizando en la legalidad Deber de Estado y Derecho Individual al desarrollo de la creatividad independiente mediante la sujeción del Valor de los Bienes a un Precio Universal, estipulado por Ley.

Que el Sacerdocio Mesopotámico abriese el Templo como Almacén de los Bienes Agrícolas en cuanto Fundamento de la Vida de las Ciudades, siendo contra este Valor que se realiza el Comercio de bienes productivos con origen en la actividad del individuo, procedía de la Teología de la Divinidad como Creadora de la Naturaleza y por tanto Dueña y Señora de todos los Bienes Vitales, en base a cuya Teología todo lo que procede de Dios debe estar sujeto a Justicia Distributiva en el Orden de la Paternidad Divina sobre todas las Familias de la Tierra. Teología Incorrupta e Inmaculada que procedería a la Concepción del Hombre en cuanto hijo de Dios. Que sería la base sobre la que se procedería a la Fundación del Reino de Dios en la Tierra.

El encauzamiento de esta Teoría de la Economía de Mercado y del Comercio Global desde una base poblacional limitada en crecimiento le abría a la Civilización Mesopotámica unos horizontes de expansión sobre las poblaciones de la periferia, aún en fase cazadora-agrícola. Observamos, por tanto, que la interpretación de los "Divinos" interpretadores de la Biblia, tomando al pie de la letra lo que fue escrito en forma de Parábola, donde la desnudez del hombre procedía a su no Vestidura de Guerra, y el Primer hombre al Cuerpo Social del que el rey era su Cabeza, de forma que cayendo el rey caía toda la sociedad; y porque el fundamentalismo judío se hizo cristiano, la interpretación no podía sino causar risa entre los críticos de la Ciencia. Y con toda la razón. Ahora bien, si unos pecaron de fundamentalismo interpretativo, los otros pecaron de fundamentalismo hipercrítico, yendo así el péndulo de un extremo al otro sin causar entre ambos extremos una reflexión creativa.

LA CAIDA

El éxito de aquélla Civilización Mesopotamica dependía de la Incorrupción del Sistema de Gobierno establecido desde la teoría de los bienes naturales como Propiedad Universal, siendo su sentido la satisfacción de las necesidades vitales familiares. Bastaba hacer revertir esta Propiedad Universal sobre un Individuo, el rey, por ejemplo, para proceder a un Sistema Tiránico basado en la dependencia de todos al Mercado en razón de la expropiación de todos los bienes, en Nombre de Dios, por parte del Poder Supremo que se establecía en adelante como Vara de Valor para todos los bienes de la tierra.

Era evidente que al devenir el rey el Administrador de la Propiedad Universal de Dios en la Tierra, su elevación a la Corona Suprema en cuanto Representante de Dios en la Tierra, le daba el Poder de establecer el Valor de los Bienes, convirtiendo a todo el mundo en esclavo de su trono al ofrecer la vida a cambio del trabajo a tiempo perpetuo. La subversión de la Economía de Mercado y Comercio Fundacional que pretendía el rey solo podía practicarse desde la creación de un ejército. Situación en avance que, interpretando la Parábola del Génesis, condujo a la Expulsión del rey en funciones, el Adán bíblico. Ahora bien, ya era demasiado tarde, la Guerra Civil, parabolizada en el Fratricidio Caín-Abel, ya estaba en marcha. Y no sólo en marcha, sino que se hizo.

Cual se desprende de la Parábola Divina, la Batalla de los Rebeldes, encarnados en Caín, ganaron la Guerra Civil. Hablando en plata, los Malos ganaron la batalla, e impusieron la subversión del sistema económico con el fin de, al devenir la propiedad de la tierra en patrimonio de sus majestades, y elevarse sus majestades a la condición del poder sacerdotal, hasta entonces actor del establecimiento del valor universal de los bienes de la tierra, mediante la elevación de éstos a voluntad del Poder, establecido para un Nuevo Orden Mundial, el Comercio Gobal quedare expuesto a los intereses de ese Poder. Lo que tenía que dar lugar, y dio, a la esclavitud, al exilio, y a la Guerra como medio de imposición del Nuevo Orden Mundial.

Fue este Nuevo Orden Mundial el que hundió en la Guerra a la Civilización nacida de la Concepción del Hombre como hijo de Dios, donde el Genio del Individuo y el Poder del Estado estaban armonizados en el seno del Templo. Y fue sobre la ruina de aquella Civilización que la Ciencia quiso interpretar, e interpretó, el origen del Hombre. Desde su punto de vista el Fracaso de la Civilización venía cantado desde la naturaleza caníbal del Antropos, precursor y padre del Homo Sapiens. No queriendo ni oir la Ciencia del siglo XIX de Vida más allá de la Tierra, no quiso contar jamás con la Intervención y Manipulación de la Humanidad por parte de Civilizaciones de otros Mundos que, bajando a la Tierra, dirigieron el Curso de los Acontecimientos mirando a la Creación de la Civilización que, más tarde, una de ésas Civilizaciones, hizo hundir a consciencia.

Al tomar como base de referencia la condición del Hombre en estado de Guerra Perpetua, a que dio paso la Caída de la Primera Mesopotamia, y en su ideologización antibíblica, la Ciencia de la Edad Moderna arrastró al Hombre no ya a la condición del animal político sino a la de un verdadero monstruo que se alimenta de la sangre y la carne de su propia especie. De manera que si el Cristianismo nació de la sangre y la carne de Dios, la Ciencia hizo nacer el Ateísmo de la sangre y la carne de las naciones, a las que dirigió, como Pilatos a Cristo, a la orgía de las Guerras Mundiales, para después secarse las manos en la toalla de la Edad Atómica.

Se desprende, por tanto, que el Nuevo Orden Mundial de la Edad Global en la que estamos es más Vieja que el oficio de la Prostitución. Que la Crisis es un Efecto creado artificialmente para imponerle a las naciones las condiciones de Pobreza necesarias para transformar la Libertad en Esclavitud Circunstancial; que esta aceptación circunstancial de su destino procede de un Poder Mundial que activa los Precios a la alza con el fin de acelerar la velocidad de la Caída de las poblaciones en los niveles de supervivencia básico, sin el cual no puede darse la elevación de ese Nuevo orden Mundial como única Vía de Salida de la Crisis de Economía creada precisamente por ésos mismos que hunden más en la Pobreza a las naciones con unas medidas de Reforma del Mercado Laboral, que sólo sirven para incrementar el Poder en el Origen de la crisis.

Observamos que este Poder actúa, sin enseñar las manos ni dar nombres, en la Bolsa, que es desde donde el Precio de todos los Bienes básicos es subido, a nivel mundial, continuamente, para la expansión de la Pobreza de las naciones desde el Tercer Mundo a las Naciones del Mundo en Desarrollo, haciendo incluso temblar las Economías de Naciones históricamente fuertes.

Observamos que ese Poder se halla en el origen del suicidio en masa de las poblaciones agrícolas de la Región Indostánica;

observamos que el Precio desorbitante de los alimentos a nivel mundial es estipulado en la Bolsa por un Poder que no da la cara ni descubre su nombre;

observamos, por sus efectos, que ese Poder que se mueve en la Bolsa es un ente criminal, que se viste de corbata y chaqueta, sienta a sus marionetas en los Congresos, en los Parlamentos, y hasta por fin, en la Casa Blanca;

observamos que el fin metodológico en la etiología de su nacimiento es la destrucción de la Humanidad;

observamos que la reforma de la Bolsa de la que se habló como respuesta a la Crisis Global, ha sido una burla del Nuevo Orden Mundial contra las poblaciones que han visto cómo estando tocadas se les ha robado de lo poco que tenían para dárselo a los que precisamente son la causa de sus condiciones de pérdida de riqueza y caída en la pobreza.

Observamos tantas cosas, que mejor callarnos, hasta otro día..

 

POSTADILLA : Faltan 17 días para el 24.

7/2/11

Cristo Raúl