CRONICAS DEL SIGLO XXI
 

 

 

RESPUESTA AL MISTERIO DE LA EPOCA CLACIAL

 

Poco a poco, contra la corriente de estancamiento filosófico predominante en el siglo XX, vamos llenando las lagunas en las que se hunde la Memoria de la Humanidad y los herederos del siglo XX han pretendido llenar no con Ciencia sino con ciencia-ficción. ¿Qué es la Desaparición del Mundo de los Dinosaurios bajo la caída de un meteorito otra cosa que un relato de ciencia-ficción?

En este orden la Ciencia se encuentra estancada en el agujero que sus propios errores han cavado y en el que profundizan no queriendo ver que el Futuro de la Vida Inteligente depende del Conocimiento Verdadero del Universo y su Historia. Incapaz la Ciencia del XX de cubrir esta laguna, el Fin de una Era de la Historia de la Tierra : la Desaparición del Mundo Preglacial, los científicos se sacaron de la manga de la Mediocridad Absoluta reinante en la Segunda parte del siglo pasado, el truco del conejo de la chistera, del burro que vuela, pero un burro que cayó del cielo, y fue a parar al Yucatán. Tema para una película de Holywwod más sabroso imposible. Pero que semejante payasada fuese elevada a la categoría de Ciencia, aún contra las leyes de la Ciencia que exige Pruebas, es decir, Ver para Creer, es ciertamente para descojonarse de risa.

Ya sé, quien conoce la verdad no debiera burlarse de quien yerra en razón de una Ignorancia Obligatoria. Ahora bien, quien hace de la Ignorancia su Sabiduría se asemeja a aquel hijo de Dios que hurgó en la Bondad Infinita para hacer del Mal su modus vivendi, para descubrirle finalmente el Cielo que en verdad el Amor de Dios es Infinito, no menos que su Odio hacia el Mal y la Mentira. Aún así aquel hijo de Dios prefirió la Mentira a la Verdad; de donde se ve que el Libre Albedrío es la Naturaleza de la Inteligencia.

Poniendo los pies en la Tierra esta Libertad como base del crecimiento ad infinitum del Mal la tenemos en vivo y en directo en la Crisis Política Internacional, entre cuyas causas la libertad con que la clase política del finales del siglo pasado cometió todo tipo de saqueos de las arcas públicas, para salir indemne de todos sus delitos, se encuentra en la raiz del crecimiento de la actual corrupción pública.

No hay que ser muy tonto para entender que de haber actuado las leyes desde un principio arrastrando ante los tribunales a los autores de tales saqueos sus sucesores, conociendo el Poder de la Justicia, no se hubieran atrevido a seguir los pasos de sus maestros en el delito. Al no haberlo hecho nos encontramos en la situación actual, en la que los gobernantes siguen en sus puestos públicos aún estando procesados por saqueo de las arcas públicas, y es que el sueño del Diablo : estar más allá del bien y del mal devino hace algún tiempo ya el pan de cada día de la política.

Luego es de incumbencia universal, partiendo de lo individual, no dejar crecer el mal, la maldad, el delito, pues excusando en un amor malentendido las acciones, contra los individuos y las leyes, no se consigue sino que el autor crezca en su maldad, el delincuente en su delito. No se corrige la maldad perdonando ni el delito justificando su acción, sin antes haber pasado el autor por la Sala de la Justicia. Razón por la cual las clases políticas tenían que poner de rodillas a los jueces con objeto de  eliminar este paso de delante de sus futuros. Y sin embargo todos sabemos que ante las leyes y el derecho sólo el incapacitado mental queda libre de responsabilidad sobre sus actos. Que los Parlamentos hayan blindado las acciones de sus miembros tras esta Incapacidad Natural al Discapacitado Mental es el foco nuclear desde el que la Corrupción se ha esparcido para llevarnos a todos a la Crisis Actual.

Pero regresemos a la Historia de la Tierra, es decir, a la Historia de la Vida en la Tierra.

Tomando como Plataforma filosófica de estudio la Creación del Universo desde la Omnisciencia Creadora del Dios de los Cristianos, una vez sentado que la Creación de la Biosfera procede de la Fusión de la Corteza Primaria Terrestre, de la que Dios produjo aquella Atmósfera Primigenia, a la que sometió a Sublimación a fin de crear la Masa de Hielos que El llamara la Luz, y que cubrió el Gobo Terráqueo en su totalidad al principio de los tiempos geólogicos, es de observar con los ojos de la cara que la Ruptura del Anillo geológico de Hielos y su división en dos bloques viajando hacia los Polos Geográficos se ve claramente en la Zona Ecuatorial del Planeta, en la que las grandes bolsas de vida fósil, en forma de petróleo, ratifica esta Ruptura del Anillo de Hielo y su retirada a los Polos desde la Zona Ecuatorial. La Continuidad de estas bolsas fósiles en y alrededor de la Zona Ecuatorial del Planeta pone en evidencia el absurdo de la Tectónica de Placas desde el Modelo de la CSXX y echa abajo, por la continuidad de estas bolsas, la teoría de grandes catástrofes planetarias como fuerza de evolución de la vida sobre la Tierra.

Siguiendo con esta ideología catastrófica, que tan bien le sentara al siglo XX, siglo de horror y monstruosas guerras, los científicos se decidieron par calificar el Periodo Glacial del que naciera el Homo Sapiens dentro del género de moda entre sus eminencias de la Academia. Ahora bien, una vez que la Verdad sobre el Origen de la Biosfera ha sido puesta sobre la Mesa la conjugación de los tiempos, aunque  difícil no es imposible. Si donde pusieron aquel meteorito que cayera sobre la Tierra ponemos la Transformación de la Naturaleza químico-física de la Atmósfera por la Fotosíntesis Global del Bosque Prehistórico, “envenenando el Aire con Oxígeno”, medio atmosférico que no pudieron vencer las especies del Mundo primitive, la consecución se resuelve de forma lógica, natural y satisfactoria.

Observamos que en el modelo de la CSXX, con el que juegan todos los científicos, se da por hecho que la Atmósfera terrestre fue la que es desde el origen de las eras geológicas.

No tenemos por qué ser especialistas en todo, pero si lo que le es natural al pensamiento es filosofar entonces tenemos por inercia que poner sobre la mesa la singularidad cosmológica que en el reino del Sol representa la atmósfera de la Tierra. Singularidad que han vencido los defensores de la CSXX mirando para otro lado. Pues si todos los planetas pasaron por las mismas fases de evolución desde el núcleo original de material ¿no sería de lógica científica que la atmósfera de la Tierra, partiendo desde los mismos elementos químicos, hubiese nacido sujeta a los mismos principios físicos bajo cuyas leyes se formaron las atmosferas de los demás planetas del Sistema Solar?

Observamos que la atmósfera de los planetas es, en relación a nuestros pulmones, venenosa. Enrarecida es la palabra. Las proporciones de un elemento u otro en las atmósferas planetarias es desconocida, pero que la vida tal cual existe en la Tierra es imposible en tales condiciones atmosféricas no es simplemente una conjetura, es un hecho. Y sin embargo se dice que todos los planetas sin excepción tuvieron un mismo origen, lo cual es verdad. El error de base consiste en la evolución general, en cuyo seno la Tierra es la excepción, y esta excepción es la que han sido incapaces de resolver quienes debieran, los geólogos, habiendo sido puestos de rodillas por los cosmólogos, haber resuelto no menos satisfactoriamente en lugar de haberse dedicado a hacer ficción en nombre de la ciencia.

Pero si nosotros observamos que la Vida en la Tierra comienza bajo ese tipo de Atmósfera general bajo cuya composición fisico-química toda vida actual perecería ipso-facto, la Necesidad nos pone delante de una Revolución Vegetal Global actuando en el tiempo, que fue cambiando la composición química de la Biosfera hasta hacer reinar en ella el Oxígeno. Consumada esta revolución se produjo el Salto de una Era a la otra, de la Dinosáurica a la Mamífera, y con ella vino la Gran Glaciación.

De Nuevo, que las grandes bolsas de petróleo se hallen  alrededor y en la Zona Ecuatorial del Planeta y  que  el Desgaste del Suelo en esa Zona sea visible en sus desiertos, desde el Sahara hasta las grandes extensiones de Texas, Arizona, Nuevo Mexico y Baja California, nos sirven para volver a ratificarnos en el Hecho de haber tenido el Salto de la Vida del Agua a tierra firme desde el Ecuador hacia los Polos, siguiendo la retirada de los Bloques de Hielo hacia el Ártico y la Antártida. Pero lo que a nosotros nos interesa es ver cómo la Transformación de la Atmósfera Prehistórica condujo, por la predominancia del Nuevo Elemento, el Oxígeno, a la producción Masiva de los fenómenos meteorológicos clásicos, bajo cuya presión el Antropos, que acababa de comenzar su Aventura entre los Grandes Mamíferos, fue empujado, por la presión de esos mismos elementos meteorológicos, hacia las Cuevas, para protegerse de las grandes lluvias y las nieves. Este Interregno es el que llaman Periodo Glacial, y los sabios de finales del XIX y principios del XX intentaron solucionar… cuando las Grandes Guerras se hicieron y la Filosofía murió enterrada bajo los Cascos de los Nuevos Atilas del Siglo XX. La Ciencia vino a seguir su camino de mano de la Tecnología durante el Periodo de la Guerra fría, cuya tutela la conduciría al estado actual de estancamiento revolucionario presente, agujero negro en el que la única ciencia que progresa es la Ciencia de la Guerra.

Aquí serán los expertos quienes recreen el Modelo de Fenómenos Globales que impuso el Oxígeno en la Atmósfera. Que los Bloques de Hielo seguían cubriendo grandes superficies de la Tierra desde los límites de los Trópicos a los Polos no hay que recalcarlo; los fósiles de animales del Mundo del Antropos descubiertos señalan su fin en las Grandes Lluvias y Olas de frío Glacial que hicieron la vida en el seno de la Nueva Atmósfera de una dureza excepcional. El Arbol de las especies en su conjunto hubo de adaptarse a esta Nueva Atmósfera y evolucionar en el seno de estas Nuevas Condiciones Históricas.

Contra los admiradores de las Catástrofes como fuerza revulsiva de los grandes cambios evolutivos, digamos que, como se desprende de los millones de años durante los cuales la Flora Prehistórica se empleó en transformar la Atmósfera Primaria, que la Desaparición del Mundo de los Dinosaurios y el Nacimiento del Mundo de los Mamíferos fue una Era progresiva. Una Era en constante crecimiento, de expansión del Bosque Prehistórico desde el Ecuador hacia los Trópicos, y desde los Trópicos hasta los límites de los Grandes Bloques de Hielos. Periodo durante el cual  las ramas del Arbol de las especies fueron creciendo, renovándose, muriendo unas, naciendo otras, hasta finalmente alcanzar el Nacimiento del Antropos.

Las Criaturas del aire, del agua y de la tierra se fueron adaptando a la Nueva Atmósfera. Y en el seno de las adaptaciones un Mundo iba dejando paso a otro. A todos los niveles. El Bosque Prehistórico a la par que transformaba la composición química del aire, evolucionaba internamente, transformando su fibra, rica en Carbono, en la fibra histórica, incomestible tal cual.  La presión del Oxígeno por arriba y la presión de la evolución de la fibra vegetal por abajo, los dos components esenciales de la Dieta del Mundo Prehistórico, compuso la sinfonía bajo cuyas notas se firmó el Fin de una Nueva Era y el Principio de otra.

La Desaparición del Mundo Dinosáurico dejó el Valle libre a las Especies Antropológicas que desde el alba de los tiempos habían hecho del Bosque su Habitat Natural. Fue en ése habitat que el padre filogenético del Antropos fue desarrollando todas las propiedades aerodinámicas que le permitirían a su hijo natural, una vez el Valle libre de los Monstruos (entendiendo siempre ‘monstrous’ acorde a las leyes de la evolución científico-tecnológica) descender de los árboles y comenzar su Aventura hacia el Movimiento a dos Piernas. Había nacido el Antropos.

El Antropos fue el padre filogenético del Homo Sapiens. La Historia del Antropos es por tanto la conquista del Movimiento a dos piernas y del dominio del Valle durante el Interreno entre la Desaparición de los Dinosaurios y el advenimiento del Periodo Glacial. Cuando esta Conquista se consuma comienza el Periodo –malamente llamado-Glacial. Las Nuevas Condiciones Químicas de la Atmósfera desatan un Periodo de Grandes Lluvias y de olas glaciales que conducen al Antropos a buscar refugio en las Cuevas. Aquí descubre el Fuego y comienza el Viaje desde lo Racional a la Inteligencia. En las Cuevas, por asi decirlo, entró el Antropos; y salió el Homo Sapiens.

Si nosotros establecemos la Gran Rama Antropológica que acompañara al Antropos del Bosque al Valle como una de las Ramas del Árbol de las Especies, en este caso diremos que durante este Gran Periodo Glacial esa Gran Rama perdió muchos tallos, hasta dar su Fruto :  El Homo Sapiens. Si el Antropos  tuvo su origen en la Zona Ecuatorial descrita, Sahara-Sur de Norteamérica, el primer Brote de la Gran Rama del  Homo Sapiens  nace en el Mediterráneo Occidental, como se ve en las Cuevas Hispano-Galas, donde el Genio Pictórico descubre la creación de la Mano Moderna, y en cuyas pinturas representativas del hombre se descubre la capacidad de abstracción, Principio Vital de la Inteligencia.

Durante este periodo de Creación del Homo Sapiens  la Biosfera ha consumado su revolución. Nacen las estaciones climatológicas. Aire, agua y tierra se estabilizan, la flora ha alcanzado su Naturaleza Histórica, y la Tierra, en su conjunto, entra en un Periodo Climatológico Templado. El Homo Sapiens sale de las Cuevas, regresa al Nuevo Valle, poco a poco va abandonando la Cueva como Habitat Natural y a construise Cuevas con bloques de piedra, origen de la Arquitectura. La Edad de Piedra va dejando paso al Neolítico, y el Homo Sapiens va perdiendo su manto de pelo antropológico hasta alcanzar el estado actual. Es entonces cuando Dios dice : “Hagamos al Hombre a nuestra Imagen y a nuestra Semejanza”, es decir, hijo de Dios.

Sería el seguimiento en vivo de esta Evolución de la Vida en la Tierra, desde lo animal a lo racional y desde lo racional a lo intelectual, el núcleo de Resistencia que fabricaría en una parte de los hijos de Dios aquél rechazo total y absoluto a la elevación del Hombre como Alma Viviente en el Orden de la Creación de Dios. “¿Ése mono peludo iba a ser la argamasa que uniría el Pensamiento de todos los hijos de Dios en su Filosofía Universal sobre la Divinidad?”.

El Desprecio hacia el Mono Desnudo, cuya imagen animal aún tenían en la cabeza aquéllos hijos de Dios, sería una componente esencial en el rechazo hacia el Hombre que determinara finalmente “la Caída”.

3-01-2012

Cr-Y&S